LA MITAD DE LOS NIÑOS POBRES NO ASISTE A MATERNOS
Un censo realizado por el movimiento “Los Sin Techo” en los 16 barrios periféricos de nuestra ciudad donde la institución posee jardines materno-infantiles, arrojó que el 48,6% de los niños no asiste a salas de 0 a 4 años de edad.
El dato no es menor, puesto que los expertos en educación consideran primordial avanzar en la escolaridad temprana de los niños, ya que la etapa que va hasta los 6 años es crucial e irrepetible en la historia personal del ser humano. En ese período de crecimiento es donde se estructuran las bases fundamentales del desarrollo cognitivo, emocional y ético de cada persona.
El censo de “Los Sin Techo” (entidad que se ocupa de la promoción social en los marginados) abarcó a 697 familias -2.282 niños de diferentes edades- de 16 barrios, entre los que se cuentan San Agustín II, Las Lomas, Los Hornos, Alto Verde, Loyola, La Ranita, Abasto, Chalet, San Pantaleón, Chaqueños, Pompeya, Villa Oculta, entre otros.
Sobre un total de 636 chicos relevados de 0 a 4 años, se detectó que 327 de ellos asisten a jardines maternos (51,42 %), mientras que 309 (48,58%) no lo hacen.
“En Santa Fe nacen alrededor de 2.500 niños por año en los barrios marginales, de los cuales el nivel inicial no obligatorio alcanza a menos de la mitad de la población infantil, siendo una etapa crucial en la infancia y más aún en ésta, tan desprotegida”, dice la entidad entre los fundamentos del trabajo que, además del registro censal, recabó la opinión de padres e hizo una evaluación de las habilidades desarrolladas dentro de las salitas.
“Es la única etapa irrecuperable en el paso del tiempo, por lo que implica en cuanto al desarrollo neurológico y el impacto afectivo y social de la misma”, indica Nilda Díaz, Coordinadora de “Los Sin Techo”.
Los conceptos fueron reiterados hoy por Claudia Funes, otra de las responsables del programa en diálogo con “El Ombligo del Día” que se emite por LT10. La representante indicó que desde esa organización “se empezó a trabajar con el tema de la importancia de la educación y la necesidad de que se valore como puerta para acceder a una mejor posibilidad de vida en el futuro”.
“Si se da la importancia que tiene el nivel inicial, donde se adquiere lo básico para aprender después, una vez que la gente comprenda la importancia de la educación y el derecho a que sea pública y gratuita podrá elegir después”, dijo.
El informe, con los cuadros estadísticos, fue entregado al Ministerio de Educación de la provincia, como aporte. Cabe recordar que entre los diez ejes de debate propuestos en torno a una nueva ley nacional de educación se plantea la efectiva universalización del nivel inicial, más precisamente, del jardín de 5 años.
Si bien la provincia de Santa Fe logró este año alcanzar una cobertura total de escolaridad entre los niños de 5 años, hay quienes sugieren convertir también en obligatoria la sala de 4.
Desde “Los Sin Techo” consideran importante que los niños más carecientes tengan la posibilidad de una educación temprana, puesto que es entre esos sectores donde se presentan los mayores reclamos por alumnos que no alcanzan los objetivos programados, que no aprenden, que repiten, que no logran insertarse en el grupo escolar, que desertan.
BAJA INSTRUCCIÓN EN LAS FAMILIAS
La familia tiene una responsabilidad fundamental en la primera infancia y, en las zonas más desfavorecidas, generalmente está lejos de ayudar a sus hijos en el desarrollo educativo.
Por eso, el movimiento relevó también el nivel de enseñanza alcanzado por los padres y llegó a la conclusión de que el 49 por ciento de los progenitores hombres y el 54 por ciento de las madres tienen sólo la primaria completa. En tanto, la suma entre la escolaridad primaria incompleta y los analfabetos alcanza al 37 por ciento de los padres y al 28 por ciento de las madres. Apenas el 1 por ciento egresó del nivel terciario.
El Documento Base que distribuyó el Ministerio de Educación de la Nación para empezar a debatir la nueva ley, señala que, como consecuencia de las condiciones adversas que existen en contextos sociales signados por la desigualdad, el cumplimiento del rol de la familia -proveyendo a los niños de una serie de condiciones básicas para su progresiva participación en el ámbito educativo- se ve resentido. “Es entonces cuando la educación infantil impulsada por el Estado asume la función de prevenir las desigualdades de origen social que se traducen en falta de adaptación al ámbito educativo o pueden conducir al fracaso escolar”, argumenta la cartera educativa cuando propone universalizar la educación inicial en todo el país.
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