"LA MODERNIZACIÓN ACÁ SE HIZO MAL: LAS FUERZAS ARMADAS SON ANACRÓNICAS"
—¿Por qué la eligió el presidente Kirchner?
—Cuando me llamó a Venezuela para ofrecerme el cargo, hubo un silencio inicial en el teléfono por mi sorpresa, pero el Presidente me alentó, me dijo que estaba seguro de que yo lo iba a hacer muy bien. La idea era una persona que hubiera tenido un compromiso profundo con los derechos humanos y a la vez la suficiente experiencia y racionalidad política. El Presidente quiere una política activa hacia las FF.AA. y la Defensa.
—¿Cuáles fueron las primeras instrucciones?
—El Presidente es muy consciente de que hay que reincorporar a las FF.AA. plenamente a la sociedad y que tienen que hacer un aporte importante. Y que después de la lógica depuración producto de los horrores que pasaron en este ámbito, en el marco de un nuevo modelo defensivo, hay que darles funciones y adiestramiento adecuado.
—¿De qué se trata este “modelo defensivo”?
—Antes se hablaba de disuasión. El modelo defensivo lo recomienda Naciones Unidas a países pequeños y medianos. Este es otro mundo, no el de la Guerra Fría y la seguridad interna. Hay cooperación regional, no hay hipótesis de conflicto con vecinos, hay misiones de paz, y las leyes de Defensa y Seguridad han asignado claramente las competencias.
—Así planteado parece que no se hubiera hecho mucho en los años de democracia. ¿Tiene críticas para hacer?
—El poder político delegó el ejercicio de sus atribuciones en la seguridad, a las policías, y de Defensa a los militares. Y no se tomaron todas las medidas para readaptar a las FF.AA., aunque se hayan hecho algunas cosas. Las leyes de defensa, seguridad interior, de reestructuración de las FF.AA., de inteligencia, fueron hitos. Pero estamos a medio camino, porque no están reglamentadas. Es una falencia grave.
— ¿Lo hará en su gestión?
—Sí. También habrá que actualizar algunas leyes. La modernización de las Fuerzas se hizo mal, se basó en recortes presupuestarios y una lógica del ajuste. Las consecuencias son unas FF.AA. anacrónicas, desplegadas en el territorio cuando hoy, con un modelo defensivo, no tiene sentido.
—¿Se va a revisar el despliegue territorial?
—Sí, se va a revisar.
—Pero la gestión de Bendini volvió a hablar de la ocupación de territorio, se reabrió el regimiento de Las Lajas en Neuquén, por ejemplo.
—Una cosa es ocupar espacios vacíos, con escasez de población, donde el Estado muestra su presencia. Pero hoy no tiene sentido tener regimientos en todo el interior en zonas pobladas.
—¿La gestión de José Pampuro fue de transición?
—Fue de adecuación a un nuevo gobierno, con una situación compleja porque la Justicia comenzó a reabrir los juicios a militares. Fue un período con situaciones que quizás no dejaron ir en total profundidad en algunos temas.
—¿Le gusta que la comparen con Michelle Bachelet?
—Hay una historia con puntos comunes, somos de la misma generación, vivimos el terrorismo de Estado y peleamos por la vigencia de los derechos humanos. Pero no hay nada que comparar, ella es candidata a presidenta.
—¿Va a viajar a Haití?
—Sí, con el recambio de tropas en alguno de los vuelos, entre fines de enero y principios de febrero. Voy a visitar a las fuerzas y escuchar a la gente. Aquí va a haber una política de oídos abiertos.
—¿Seguirá esa misión?
—Sí, hay un compromiso con la ONU en misiones de paz, en Chipre, Kosovo. En Haití hay 650 personas cuyo desempeño ha sido muy profesional y elogiado.
—¿Va a haber más presupuesto para las FF.AA.?
—Vamos a hacer un gran esfuerzo para racionalizar el gasto, que permita reequipar las fuerzas, con limitaciones por la situación general del país…
— Bueno, el Gobierno destaca que crecemos al 9%, que aumenta la recaudación…
—Sí, estamos en un proceso muy rescatable. Hasta podemos darnos el lujo de adelantar el pago al FMI. Pero también hay muchas necesidades sin satisfacer, no pensamos tener el presupuesto que ambicionamos.
—Hubo un aumento salarial en julio, pero no remunerativo y solo al personal en actividad. Los retirados llevan 14 años sin aumento. Se dice que habrá una avalancha de juicios contra el Estado.
—El Presidente ha hecho dentro de los márgenes lo máximo que podía. Esto no está terminado. Es un proceso en el que gradualmente tendremos mejores situaciones para todos.
—¿Qué lugar ocuparán los derechos humanos?
—Vamos a crear una Dirección de Derechos Humanos que impulsará políticas para que todo el sistema esté absolutamente impregnado del respeto a los derechos humanos.
—¿Inquieta que hay causas contra militares que pronto serán enviadas a juicio oral?
—Es un tema de la Justicia, a la que apoyaremos para que esclarezca la verdad. Nos hará bien a todos, es el camino para cicatrizar heridas y mirar al futuro.
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