LA MUERTE DEL AGENTE QUE DERIVÓ EN UNA PROTESTA POLICIAL
Motivados por la muerte de un joven policía al que se le trabó el arma cuando intentó evitar un robo en un supermercado de la zona norte y fue abatido por delincuentes, unos 80 policías integrantes de Comando Radioeléctrico, Cuerpo Guardia de Infantería y la Patrulla Urbana, se autoacuartelaron en el patio central de la Jefatura de Policía, Ovidio Lagos 5250, y deliberaban esta mañana si cumplían o no con los servicios hasta tanto las autoridades no atiendan sus reclamos.
Tras el asesinato de Navarro, integrantes del Comando Radioeléctrico, al cual pertenecía el policía abatido, resolvieron permanecer en su base, sin salir a patrullar las calles hasta que sus reclamos sean atendidos.
Hasta el lugar llegó el jefe de la Unidad Regional II de Policía, José Maldonado, quien le pidió a los agentes que salgan a cumplir con sus tareas, porque “tenemos un compromiso con la sociedad y debemos cumplirlo. De acuerdo a lo que me ha manifestado el ministro de Gobierno Roberto Rosúa, si esto no se llega a una solución, Gendarmería Nacional saldrá a las calles”, dijo Rosúa.
Mientras intentaba convencer a los agentes para que vuelvan a las calles, el jefe de la URII tuvo un cruce de palabras con representantes del grupo que realiza los reclamos.
Mientras los policía reclamaban a viva voz que “no hacen nada con 13 pesos por mes para uniformes y un aumento de 100 pesos”, Maldonado decía que no tiene “soluciones mágicas, y en este momento no puedo decir que van a tener mil chalecos en cinco minutos, patrulleros con chofer aparte”.
Para el responsable de la policía rosarina, efectivos algunos “realizan política con la muerte del agente, y utilizan al personal. Aprovechan la situación para hacer política”.
En tanto, algunos móviles de comisarías que se habían plegado a la protesta, volvieron a sus puestos de trabajo, y se garantiza la guardia en las instituciones bancarias.
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