LA MUNICIPALIDAD NO DESCONOCE EL ASENTAMIENTO A LA VERA DE LA RUTA 168
Juan Carlos Cafaratti, secretario de delegaciones de la municipalidad de la ciudad de Santa Fe, brindó precisiones sobre el asentamiento –ya transformado en el Barrio Nueva Esperanza- que está a la vera de la ruta nacional 168.
Lo que en algún momento fueron ranchos se transformaron en viviendas de material, lo cual habla del progreso que tuvieron los habitantes del lugar y de la decisión de permanecer allí.
Lo llamativo es que a la hora de las consultas del modo en el que llegaron al lugar, los vecinos aducen que personas vinculadas a la municipalidad son las que facilitaron su llegada allí y –además- la conexión a la red eléctrica.
El funcionario sostuvo que este asentamiento se debe a la limpieza de los aliviadores, cercana al año 2002. “Mucha de esta gente es la que vivía cerca del lecho del riacho Santa Fe, en Alto Verde. Ni bien se empezaron a hacer estos traslados se comenzaron a efectuar actuaciones administrativas, porque no nos parecía correcta la actitud de estas personas”.
Cafaratti asumió que ante una eventual crecida del río Paraná, los habitantes de este lugar corren peligro de inundarse. Sin embargo, los vecinos no sólo tienen sus viviendas, sino que también tienen plaza, a la cual denominan Horacio Rosatti.
Al estar en forma precaria en ese lugar, los vecinos de “Nueva Esperanza” carecen de agua potable, por lo cual la municipalidad, debe asistirlos con camiones cisternas.
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