LA MUNICIPALIDAD QUIERE HACER UN MONUMENTO CON LOS RESTOS DEL VIEJO PUENTE COLGANTE
Los restos del viejo puente colgante pueden convertirse en el centro de una futura polémica: la Municipalidad quiere que la Provincia se los ceda para poder construir un “monumento” en algún lugar costero; los funcionarios provinciales admitieron más de una vez que no tienen planes para los restos y hasta deslizaron la posibilidad de venderlos como chatarra.
El fantasma de las discusiones que hoy sobrevuelan el edificio de la ex estación Belgrano se ciernen sobre la “chatarra” del puente. Hoy, la vieja torre y parte del “piso” están abandonados en los terrenos del puerto, que en breve serán limpiados para la construcción del casino.
Consultado por el programa “Todo pasa” (LT10), el arquitecto Carlos María Reinante –del área de Patrimonio Urbano de la Municipalidad– señaló: “Hace bastante tiempo, en la gobernación de (Carlos Alberto) Reutemann, hicimos las gestiones ante la provincia para solicitarles que los restos del puente pasaran a manos de la Municipalidad para hacer alguna obra histórica y resignificar esos restos y poder darles un uso simbólico”.
Los restos en cuestión son de la Provincia; el trámite por el cual la Municipalidad los solicita llegó hasta el Ministerio de Obras Públicas y fue aprobado. Pero ahí empezaron los problemas. Por lo pesado de los restos, el Municipio le pidió a la Provincia mantenerlos en los terrenos del puerto, que entonces estaban casi sin uso; las demoras de la Municipalidad desembocaron en la actual puja: ahora los terrenos del puerto tienen que ser vaciados y nadie sabe a ciencia cierta qué pasará con los despojos del viejo puente.
Mientras tanto, Reinante opinó que “la operación de rescate” de la Municipalidad es “bastante compleja”, pero no obstante detalló los planes municipales: “Vamos a hacer una obra plástica, con escultores, para recuperar la estructura. Pensamos recuperar (los restos) en un parque lineal camino al hipermercado ubicado en la ruta 168”.
Así las cosas, Reinante reconoció que la Provincia ya cedió formalmente lo que queda del viejo puente y ahora su destino está en manos de la Municipalidad. “No es sencillo y no hay experiencia en estas cuestiones”, sostuvo el arquitecto. “Tampoco sabíamos que el puerto se iba a deshacer tan rápidamente de esos objetos”, agregó, quizás olvidando que al menos desde principios del corriente año que se sabe que en esos terrenos se construirá el futuro casino de la ciudad.
Otro asunto que contribuye a las demoras es lo costoso del traslado y de la construcción del “monumento”. El propio Reinante admitió que la Municipalidad está a la búsqueda de un sponsor privado que financien esos gastos de la obra. Y ejemplificó, con algo de honestidad brutal: “Una plaza, de las más ordinarias de la ciudad, sale $250.000. Y esta operación es cuatro veces más cara: un millón de pesos”.
Además, el arquitecto contó que se contactaron con la empresa francesa encargada de la construcción original del puente colgante –los trabajos concluyeron en abril de 1928 y la obra quedó inaugurada en junio de ese año– para tentarlos a invertir sus euros en este proyecto de homenaje, pero dijo que no tuvieron éxito. “Por poco se nos rieron por teléfono”, graficó.
El viejo puente colgante cayó bajo la corriente de la Setúbal el 28 de septiembre 1983 y hubo que esperar 20 años para que la reconstrucción fuera una realidad; sus restos fueron, a lo largo de todo este tiempo, motivo de polémicas y de actos de corrupción. Hoy, nada indica que ese destino vaya a cambiar.
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