LA NACIÓN ASEGURÓ FONDOS A SANTA FE PARA LA CONSTRUCCIÓN DE SEIS ALCAIDÍAS
Santa Fe cerró ayer su adhesión definitiva al Plan Nacional de Seguridad una vez que el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, garantizara durante su paso por Rosario que el fondo fiduciario que el Congreso de la Nación creará en los próximos días financiará la construcción de seis alcaidías y dos nuevos penales en territorio provincial.
El ministro Beliz estuvo en Rosario para ajustar detalles y verificar en persona el funcionamiento del operativo de seguridad especial que fuerzas de seguridad de la Nación y de la provincia montaron juntas en las rutas santafesinas con el fin de evitar hechos de piratería del asfalto y robo de cargas de los miles de camiones que transportan la cosecha de soja.
Apenas arribado a la sede de Prefectura Naval, el titular de la cartera de Justicia se reunió a solas con el gobernador Jorge Obeid y el ministro de Gobierno Roberto Rosúa. Luego, en la conferencia, Beliz confirmó que el gobierno nacional “va a cooperar para que Santa Fe pueda tener un desahogo no sólo en la cuestión penitenciaria, sino también para que pueda liberar agentes de seguridad para que dejen de cuidar presos y puedan salir a la calle a trabajar en la prevención del delito”.
El funcionario reiteró que “en los próximos días” ingresará en el Congreso de la Nación el proyecto para crear el fondo fiduciario que financiará el plan nacional de Seguridad, de reciente creación. Y que de “esos recursos se destinará algo para Santa Fe, para poder asimilar la construcción de alcaidías”. Beliz también recordó que el martes “se lanzó la licitación para construir la cárcel federal de Coronda, que viene muy postergada… desde 1998”.
El plan de la provincia es salir de la emergencia con la construcción a corto plazo de seis alcaidías para detenidos procesados sin condena y dos nuevas cárceles a mediano plazo.
Tras la conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, adelantó que ya está definido dónde se construirán cinco de las seis alcaidías: dos estarán en Rosario, una en Villa Gobernador Gálvez y dos en Santa Fe. La radicación de la restante aún no fue definida.
Rosúa también reveló que el gobierno nacional accedió finalmente a empezar a pagar la deuda por los gastos que ocasiona el mantenimiento de los presos federales en dependencias provinciales. “Esa plata será destinada a financiar parte de las nuevas cárceles a construir”, adelantó el ministro.
El acuerdo entre provincia y Nación tardó en llegar. Si bien Obeid había ido a la Casa Rosada al lanzamiento del plan y había expresado su “apoyo conceptual”, inicialmente puso reparos a la falta de federalismo del programa porque concentraba todos los recursos en ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense.
Ayer, tras confirmar que una tajada del fondo fiduciario llegará a Santa Fe, el ministro Beliz se dio el gusto de explicarlo de esta manera: “Este es un plan que tiene un fuerte espíritu federal”, dijo. Y acusó a los “dos gobernadores” que no aceptan la cooperación de la Nación en materia de seguridad de lanzar “observaciones que no están hechas de buena fe sino con espíritu electoralista”.
LA COSECHA SALE VIGILADA
El ministro de Justicia, Gustavo Beliz, y el secretario de Seguridad de la Nación, Norberto Quantín, llegaron a Rosario para verificar personalmente los operativos en rutas santafesinas que buscan proteger el transporte de la cosecha de soja hacia los puertos del Gran Rosario. El dispositivo previsto persigue una doble intención: evitar hechos de piratería del asfalto, bolseo y todo tipo de robo de cargas y, a la vez, controlar el circuito para detectar la comercialización en negro y el contrabando de granos. Según el ministro, si sólo se evadiera el 10 por ciento de la cosecha, eso ya implicaría una pérdida de entre 700 y 800 millones de pesos para el Estado. Los operativos se están realizando en conjunto entre fuerzas de seguridad nacionales y provinciales. Una caravana de autos con el ministro a bordo partió desde Prefectura, pasó por dos o tres puestos de control del área metropolitana y culminó en la planta de Terminal 6, en la ciudad de Puerto San Martín.
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