La noche de las boletas largas
Un ajustado triunfo de Daniel Scioli sobre Mauricio Macri, que hace honor a la cultura santafesina de los “empates técnicos”, un triunfo holgado de Omar Perotti sobre Carlos Reutemann, que terminó segundo, por delante de un sorpresivo Eduardo Romagnoli, de UNA y de Hermes Binner, que obtuvo menos del 15 %. ¿Error de cálculo, descuido, rechazo o confusión? Por Coni Cherep
Nadie tenía dudas sobre los eventuales resultados presidenciales en Santa Fe, aunque todos imaginaban que la tercera fuerza iba a ser Margarita Stolbizer y no Sergio Massa junto a Juan Manuel de la Sota.
Nadie discutía que los recientes resultados de Omar Perotti, sumados a que acompañaba al candidato favorito a la presidencia, Daniel Scioli, lo iban a instalar en el primer lugar de las preferencias del electorado santafesino a la hora de elegir a sus candidatos a senadores. Pero todos imaginaban una pelea cuerpo a cuerpo entre Hermes Binner y Carlos Reutemann.
Nadie imaginaba, hace dos noches, que el tercer lugar podía ser ocupado por un tal Eduardo Romagnoli, una figura del comercio ganadero rosarino, que en la ciudad de Santa Fe, sólo como ejemplo, tenía un absoluto nivel de desconocimiento.
Nadie podía pensar, hace una semana, que Hermes Binner, el principal elector de esta provincia, figura central en la recuperación del Frete Progresista hace un puñado de semanas en la pelea por la gobernación, podía terminar en cuarto lugar, a casi 20 puntos de Perotti, y a 14 de su archirrival Carlos Reutemann.
¿Qué pasó, entonces?
Para el propio Binner, en dialogo con Notife , “La gente votó a la presidencia y omitió la importancia de las elecciones legislativas. Evidentemente cometimos errores que habrá que corregir de cara al 27 de octubre, pero fuimos víctimas de una pelea de otros. Al no llevar candidatos a presidente pegados a nuestra boleta, evidentemente fuimos victimas del voto completo, y eso nos perjudicó”
Es razonable el análisis del candidato que se muestra menos afectado de lo que se lo podía imaginar tras semejante traspié: En las elecciones a gobernador, el actual gobernador Antonio Bonfatti sacó más de 700 mil votos, Miguel Lifschitz algo más de 550 mil y resulta cuanto menos extraño que Binner, con una alta imagen pública y con una gran ascendencia sobre el mismo universo de votantes, apenas haya alcanzado los 150 mil votos en las elecciones del domingo.
El triunfador de las elecciones, Omar Perotti, también habló con Notife y además de celebrar su resultado y particularmente su triunfo – ganó por siete puntos en senadores, mientras que Scioli apenas superó por un punto a Macri en toda la provincia- no esquivó el análisis sobre el resultado de Binner: “Ellos cometieron un error que no es adjudicable a nadie más que a ellos mismos, decidieron largar en desventaja con una boleta corta, sin asociarse a un candidato a presidente. Y no deja de ser un acto de soberbia. La gente votó representaciones locales con proyecciones nacionales, y está claro que el FPCyS, no entraba dentro de esas características”.
Para la sorpresa, Eduardo Romagnoli, “Cavallieri de la orden romana” según el reconocimiento de la República Italiana, su resultado fue sorpresivo pero admitió que en su ciudad percibía algo: “Yo me sumé a un proyecto nacional que encabeza Massa, pero respondí a una invitación que me hizo Alejandro Grandinetti y que tiene mucha raigambre local. No digo que esperaba semejante resultado ni que imaginaba salir por encima de Binner en la cantidad de votos, pero se percibía- dice en consonancia con Perotti- que la gente votaba por la cuestión nacional y nosotros claramente somos la tercera opción, no sólo en Santa Fe, sino en todo el país”.
Desde el PRO no se realizaron análisis sobre el asunto, más allá de la humorada algo eufórica de Carlos Reutemann: “Me quedé sin nafta, siempre salgo segundo”, dijo el eterno senador, disfrutando de las mieles de su derrota con sabor a triunfo.
JUNTOS PERO SEPARRADOS (II)
En nuestras páginas dábamos cuenta de las dificultades que significaba para el Frente Progresista encarar estas elecciones con la tropa dividida entre quienes apostaban por Stolbizer y quienes jugaban en la interna con el PRO, de la mano de Ernesto Sanz.
Cualquiera que repase los números de ambos candidatos, Carrió no se cuenta porque iba con la boleta de Reutemann como candidato a senador, llegará a una conclusión contundente: Los votos de Stolbizer sumados a los de Sanz dan el resultado obtenido por los candiatos a legisladores del Frente Progresista, casi un 14 %.
Es decir, a Binner y a Marcucci solo los acompañaron aquellos fieles a las propuestas nacionales, y nadie más. No hubo ningún corte de boleta de otro tipo. Los que votaron a Scioli, a Macri y a Massa, votaron a sus legisladores. No hay más secretos.
Queda en evidencia que horfandad de referentes nacionales que aspiran a la presidencia con alguna expectativa, dejó al Frente Progresista con la sensación de haber participado en una fiesta a la que no fueron invitados. Sus candidatos no consiguieron convencer al electorado del valor que tenía (y obviamente tiene) la representación parlamentaria de las fuerzas locales.
ESOS 400 MIL AUSENTES Y LA BOLETA CONFUSA
Otro dato significativo es la diferencia de votantes entre las elecciones que consagraron a Lifschitz y las PASO nacionales. Hubo casi 300 mil votantes que eludieron la cita del domingo pasado y que como universo representan, claramente, un conjunto que puede entrar en juego para cambiar las cosas en octubre.
Perotti alude a ellos como “los que faltan convencer”, y recuerda que fueron esos los votos – en su oportunidad 200 mil- los que le permitieron a Lifschitz ganar la provincia, y a él, acariciarla con apenas 20 mil votos de distancia.
“Es ahí donde tenemos que poner nuestra atención- dice Binner- y convocarlos a octubre para torcer nuestros resultados. Y si hace falta saldremos con la tijera, para explicarles la importancia que tienen en la representación de Santa Fe en el Congreso”.
“Entre los que no votaron y los que los que lo hicieron en blanco o anulando sus votos, hay 450 mil votos reales, personas que en junio participaron activamente en la elección de los gobiernos provinciales y municipales. Esa gente tiene que ser protagonista en octubre y su irrupción puede modificar significativamente el resultado, como ocurrió respecto a las PASO provinciales” agrega Carlos Comi, dirigente de la Coalición Cívica, que encabeza la lista del Frente en la categoría de Legisladores del Parlasur por Santa Fe.
Otro factor que impactó, según Binner, en el resultado fue el cambio de sistema electoral: “Yo no tengo dudas que si votásemos con el sistema de Boleta Única, como lo hacemos acá, en Córdoba o más recientemente en Ciudad de Buenos Aires, los resultados hubieran sido diferentes. Este sistema es arcaico y confunde a la gente. No es una excusa, porque no se trata de desautorizar al votante, pero queda claro que votar en estas condiciones es un retroceso para el votante santafesino y le quita posibilidades de elegir con más claridad en cada categoría”.
Una vez más, habrá dos meses para que los estrategas de cada sector repongan energías y revisen los mensajes para comunicar mejor. El desafío de Perotti es sumar la mayor cantidad de votos posibles para Daniel Scioli y ayudarlo a evitar el ballotage. El esfuerzo de Reutemann será pasar lo más desapercibido posible y esperar que la suerte de Macri se fortalezca en octubre, para renovar su banca. Romagnoli no tiene mucho que hacer: Esperar que los votos de Massa crezcan y de esa manera, verse beneficiado con el arrastre. En el Frente Progresista, en cambio, lo más duro está por venir: “Siempre perdemos las PASO”, dice Hermes Binner y recuerda que esas instancias nunca han sido favorables para su sector. Y agrega: “Pero casi siempre ganamos las generales. Así que tenemos muchas expectativas de cara a octubre. Es una nueva oportunidad para corregir errores y explicarles a los santafesinos que, además de elegir presidente, tenemos que elegir a nuestros representantes en el parlamento”.
– ¿Y usted cree que conseguirán revertir los números del domingo?
– No tengo ninguna duda. Creo que en octubre vamos a conseguir la banca en el Senado, y vamos a tener una fuerte representación de diputados en el Congreso. Es otra elección y vamos a trabajar muy duro para conseguirlo.
Lo dice convencido. La historia nos recuerda que, efectivamente, la Alianza de socialistas, radicales, Gen , PDP y Coalición Cívica- que ya lleva 20 años de existencia en la provincia- ha sabido torcer el rumbo y mover la vela, cuando el panorama asomaba tormentoso. No hay que ir muy lejos. Apenas un mes y medio atrás, para comprobarlo.
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