LA NOCHE DE LOS EMMY
Sin demasiadas sorpresas, la TV estadounidense premió el domingo por 55 vez a sus mejores producciones de TV. Las comedias Everybody Loves Raymond y Los Sopranos se llevaron cuatro Emmy cada una, aunque Los Sopranos perdió en dos importantes categorías contra The West Wing —la serie sobre la Casa Blanca de EE.UU. protagonizada por Martin Sheen—, que ganó como mejor serie dramática y mejor dirección de serie dramática.
La ceremonia se realizó en el Shrine Auditorium de Los Angeles, y la condujeron, entre otros, Ellen DeGeneres, Conan O’ Brien y Dennis Miller.
Everybody Loves Raymond —sitcom familiar sobre la vida de un periodista deportivo, interpretado por Ray Romano— tenía, al igual que Los Sopranos, 13 nominaciones. Ganó como mejor serie cómica y mejor guión. Además, Doris Roberts ganó por segunda vez como mejor actriz de reparto, y Brad Garett como mejor actor de reparto.
Los Sopranos —que cuenta las desavenencias de un clan mafioso— ganó en las categorías de mejor guión de serie dramática; mejor actor para James Gandolfini —interpreta a Tony Soprano— y mejor actriz para Edie Falco —Carmela Soprano—. Ambos actores habían ganado en esas categorías los tres años anteriores. Además, Joe Pantoliano (Ralph Cifaretto) ganó como mejor actor de reparto.
Debra Messing, protagonista de Will & Grace, recibió por primera vez y muy emocionada el Emmy a la mejor actriz cómica, premio para el que también estaban nominadas Jennifer Aniston (Friends) y Sarah Jessica Parker (Sex And The City).
Las esperanzas de Matt LeBlanc, que interpreta a Joey en Friends, se vieron frustradas por Tony Shaloub, que sorpresivamente ganó como mejor actor de comedia por su personaje de Adrian Monk, el detective fóbico que interpreta en Monk.
El golpe más duro lo sufrió Six Feet Under: la serie sobre una familia dueña de una funeraria se fue con las manos vacías, a pesar de sus 16 nominaciones.
Robert B. Weide ganó como director por Curb Your Enthusiasm, la comedia en la que Larry David, el guionista, hace de sí mismo.
Por primera vez los Emmy incorporaron el premio al “mejor reality show”, que lo ganó The Amazing Race. El talk show de Jon Stewart The Daily Show le ganó con dos Emmy al conductor David Letterman, de The Late Show, que había ganado durante cinco años consecutivos en esta categoría.
A pesar de haber perdido en el rubro principal —mejor serie dramática— HBO fue la ganadora de la noche, con 18 premios. Le siguió CBS, con 16; NBC, con 15 y ABC con 9.
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