LA NOCHE EN QUE LAURA BUSH SORPRENDIÓ Y LES TOMÓ EL PELO A SU MARIDO Y A SU SUEGRA
Esta vez la estrella absoluta fue Laura Bush. La habitualmente recatada primera dama de EE.UU. sorprendió a una audiencia de artistas, periodistas y políticos al lanzarles una andanada de sabrosos chistes sobre la vida conyugal con su marido, el presidente George Bush. No se salvó ni siquiera su suegra, Bárbara Bush, de quien Laura dijo que, más que una dulce abuelita, “de hecho se parece más bien a Don Corleone”, El Padrino.
Ocurrió anoche, en la cena de gala anual de la asociación de corresponsales en la Casa Blanca, una tradición de casi un siglo. Según es costumbre, el propio presidente estadounidense suele hacer bromas sobre sí mismo y su gestión. Pero esta vez, para sorpresa de la concurrencia, la señora Bush le arrebató el micrófono cuando el mandatario estaba por contar un chiste sobre Montana.
“Oh, no, de nuevo ese viejo chiste no… Hace años participo de estas cenas callada, portándome demasiado bien. Hoy quiero decir también algo yo”, sorprendió Laura, en una intervención que, pese a estar rigurosamente preparada, encantó a la audiencia por su frescura, naturalidad y buen gusto.
El presidente intentaba interrumpirla y decir su chiste, pero la mujer seguía impertérrita con el micrófono en mano. Al final, Bush aceptó y, divertido, se sentó a escuchar a su mujer.
“Le dije el otro día: George, si quieres ponerle fin a la tiranía en el mundo, tienes que tratar de estar más tiempo despierto por las noches. Es que a las nueve, el señor Entusiasmo, ya está bajo las sábanas… y a mí no me queda otro remedio que mirar telenovelas como ‘Amas de casa desesperadas'”, afirmó Laura ante un mar de risas.
“La miramos junto a Lynne, la esposa de Dick Cheney (el vicepresidente de EE.UU.). Señoras y señores, yo también soy un ama de casa desesperada”, exclamó entre aplausos. La serie de TV es un éxito en Estados Unidos. Entre los asistentes que aplaudían las ocurrencias de Laura se encontraban las actrices Goldie Hawn y Jane Fonda, el actor Richard Gere y las tenistas Venus y Serena Williams.
La Primera Dama, que tiene una mejor imagen que su esposo en las encuestas, generó más carcajadas cuando se burló de los problemas de su marido con el inglés. “A diferencia de él, yo puedo pronunciar correctamente la palabra ‘nuclear'”, bromeó.
Laura afirmó que era casi un milagro haber conocido a su esposo, que no es famoso justamente por ser un ratón de biblioteca. Y se preguntó cómo pudo haberse encontrado con él cuando provenían de mundos distintos. “Yo era bibliotecaria y pasaba 12 horas al día en la biblioteca, y de alguna forma nos conocimos igual”, recordó.
La mujer también bromeó apelando a la afición de su marido por las soluciones drásticas, al estilo cowboy. Fue cuando dijo que “la respuesta de George a cualquier problema que se suscita en el rancho (familiar de Crawford) es abatirlo a golpes de motosierra”, y agregó con picardía luego de una pequeña pausa, mirando a los dos “halcones” del gabinete de Bush: “Debe ser por eso que George y (el vicepresidente, Dick) Cheney, y (el secretario de Defensa, Donald) Rumsfeld se entienden tan bien”.
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