LA ONU LLAMÓ A ISRAEL "INMORAL" POR USAR BOMBAS RACIMO EN EL LÍBANO
La ONU calificó de “inmoral” el uso de bombas racimo (o de fragmentación) por parte de Israel en la guerra contra el Líbano. Ayer el secretario general de la ONU, Kofi Annan, denunció en Jordania, que Israel usó esas bombas y pidió que entregara los mapas donde cayeron ya que se esos lugares se ha convertido en verdaderos campos minados.
Desde que comenzó el cese de hostilidades el 14 de agosto murieron por bombas no explotadas en el sur del Líbano 13 personas y hay más de 46 heridos graves.
El coordinador de la ONU para Ayuda Humanitaria, Jan Egeland, fue aún más crítico con el uso de esas armas prohibidas. Fue “sorprende e inmoral”, dijo y advirtió que todavía hay más de 100.000 bombas que no han explotado en el sur libanés.
Egeland criticó especialmente que Israel haya lanzado el 90% de las bombas de fragmentación en las últimas 72 horas, cuando ya estaba claro que la ONU iba a emitir una resolución. Esas bombas ponen en peligro a la población durante “muchos meses e incluso años”, agregó.
Israel, no obstante, rechaza las acusaciones. “Todas las armas y municiones utilizadas por las tropas israelíes son las aprobadas por la ley internacional”, dijeron.
Según cálculos de la ONU, unos 200.000 refugiados además no pueden volver a sus casas porque están destruidas o son inhabitables por culpa de granadas sin estallar, aseveró Egeland.
Por otra parte, el jefe del Estado Mayor israelí, Dan Halutz, se enfrenta a una presión social cada vez más fuerte por los decepcionantes resultados en el Líbano.
Al parecer mal pertrechados y con un entrenamiento deficiente, grupos de reservistas convocados para esta guerra exigen ahora al general que asuma la responsabilidad por sus errores. Halutz es especialmente criticado porque el mismo día que comenzó la guerra —el 12 de julio— vendió sus acciones, previendo que la bolsa iba a caer, como sucedió
Halutz, llamó entonces a un centenar de generales de la reserva para conversar sobre las críticas, el martes.
Hoy comenzó la llegada del ejército libanés y fuerzas internacionales. Tropas israelíes se retiraron y cedieron el control en una pequeña área de la frontera cerca de la población israelí de Metula. Según informó Kofi Annan, el primer ministro Ehud Olmert prometió que Israel se retiraría totalmente cuando llegaran al menos 5.000 cascos azules y 16.000 soldados libaneses.
Por otra parte, Amnistía Internacional exhortó a la Unión Europea a que apoyara la propuesta del secretario general de la ONU, Kofi Annan, para abrir una “investigación profunda” sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado.
Este contenido no está abierto a comentarios

