LA ONU VOLVIÓ A CONDENAR A CUBA Y ARGENTINA SE ABSTUVO
La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó hoy una resolución contra Cuba, en la que se le pide al Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACDH) un informe sobre la situación de las libertades fundamentales en la isla. La iniciativa presentada por EE.UU., y apoyada por la Unión Europea (UE), fue aprobada con 21 votos a favor, 17 en contra y 12 abstenciones.
Argentina repitió la posición del año pasado y se abstuvo. “Nuestra posición es la abstención. No intervenimos en los problemas internos de otros países, salvo para ayudar, como lo estamos haciendo en el caso de Haití”, había explicado ayer el Presidente. Entre los países latinoamericanos miembros de la Comisión, Costa Rica, Honduras, México y Guatemala respaldaron la resolución, mientras que Brasil y Perú también se abstuvieron.
La resolución, que finalmente logró tres votos más que el año pasado, fue apoyada entre otros por Costa Rica, Guatemala, Honduras y México que mantuvieron su voto de 2004, mientras que entre los países que lo modificaron por el de abstención se ubicaron Perú y República Dominicana.
En los últimos años, Washington había dejado que otros países se encargaran de presentar la propuesta sobre Cuba. Y aunque hoy auspició la resolución de condena por primera vez desde 1998, la Casa Blanca bajó el tono y sólo pidió a la comisión que renueve las resoluciones de años previos que condenan la situación de los derechos humanos en la isla.
EE.UU. propuso renovar el mandato de la investigadora de la ONU Christine Chanet para que informe sobre la situación en el país centroamericano. “Presentamos esta resolución porque Cuba no cooperó con los procedimientos especiales y porque la situación allí no mejoró”, expresó Lino Piedra, miembro de la delegación estadounidense.
“El gobierno cubano no dio los pasos que garantizan a su población los derechos humanos más básicos”, agregó. “En cambio, siguió imponiendo un estado represivo y totalitario que niega a la población cubana el derecho de expresar su disidencia sin el riesgo de ser condenada a sentencias a prisión de décadas, y además les niega la posibilidad de manifestarse sobre cualquier posible reforma política y económica”, sostuvo.
En su informe a la comisión sobre Cuba que Chanet presentó el mes pasado, indicó como un paso positivo a la liberación de 18 prisioneros políticos el año pasado, pero aclaró que “no significa la finalización de la represión” porque aún permanecen encarcelados otros prisioneros políticos.
Cuba rechazó las acusaciones, y dijo que defiende “las ideas y sentimientos más nobles”. “EE.UU., el mayor y más persistente abusador de los derechos humanos del mundo, acaba de enviarnos un pedazo de papel ridículo que no dice nada”, afirmó el representante cubano Juan Antonio Fernández.
“El gobierno de George W. Bush convirtió a la prisión de Guantánamo en un centro internacional de torturas y a la cárcel iraquí de Abu Ghraib en un infierno viviente”, agregó Fernández. “EE.UU. no tiene el más mínimo justificativo moral para efectuar comentarios sobre los derechos humanos de ningún otro país del mundo” , expresó Fernández.
Este contenido no está abierto a comentarios

