LA OPOSICIÓN CONVOCÓ A UN PARO CONTRA LOS CAMBIOS CONSTITUCIONALES Y EL PLAN DE HIDROCARBUROS
Cuatro de los nueve departamentos de Bolivia convocaron hoy a un paro de 24 horas para el próximo viernes en un nuevo capítulo por la confrontación en la Asamblea Constituyente, que no ha logrado consensuar el reglamento de debates. En tanto, el gobierno de Evo Morales defiende los cambios constitucionales y el plan de hidrocarburos.
La decisión fue tomada esta madrugada por una asamblea de líderes políticos, cívicos y gremiales de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, en los que gobiernan partidos de oposición al gobierno socialista de Morales. En esas regiones tropicales, en las que más de dos tercios de los habitantes reclaman mayor autonomía, está el 85 por ciento de las reservas de hidrocarburos del país.
El paro fue calificado de “político” por portavoces de la administración de Morales y lamentaron que se exacerben los “ánimos regionalistas”. “Nos parece que el paro que se ha determinado también tiene un carácter de paro político que va a afectar indudablemente al país, que no contribuye en nada a las soluciones que se deben buscar en democracia y en el escenario de la Asamblea”, dijo, en respuesta, el viceministro de Coordinación con los movimientos sociales, Alfredo Rada.
La cantidad de votos necesarios para aprobar las modificaciones al texto constitucional ha generado fricciones en el seno de la Constituyente. La oposición abandonó la Asamblea la semana pasada cuando el oficialismo aprobó, en primera instancia, que se tomen decisiones por mayoría (50 por ciento más uno), en vez de los dos tercios que fija la legalidad vigente (170 votos).
Los dirigentes amenazaron con “nuevas medidas de presión” si no se respetan “los términos originales” de la ley de convocatoria y de la Constitución, “en lo referente a la naturaleza de la Asamblea Constituyente”. Y no descarta llevar a cabo una huelga por tiempo indefinido.
Pero Evo reitera que hay una conspiración de la oposición contra la Asamblea, contra su gobierno, contra la nacionalización de los hidrocarburos que dictó en mayo y contra su intención de “refundar Bolivia”. La semana pasada Evo enfrentó la peor ola de huelgas de choferes, maestros y otros sectores desde que asumió.
Ahora la oposición se ha aliado con gobernadores y comités cívicos de departamentos que reclaman más autonomía, sobre todo en el oriente y en el sur tropical del país. Con el anunciado paro de 24 horas buscarán hacer frente a lo que califican de intento de Morales de romper la legalidad vigente para dar un “autogolpe”.
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