LA OPOSICIÓN RECLAMA UNA POLÍTICA PARA ENFRENTAR LA "CRISIS ENERGÉTICA"
La Unión Cívica Radical denunció que “estamos al límite” en la situación energética y pidió al Gobierno una política para evitar cortes en el suministro.
“Estamos al límite. Si no se establecen reglas de mediano plazo vamos a entrar en colapso”, disparó el senador radical Alfredo Martínez. Fue al cierre de un seminario que la UCR organizó ayer en el Senado para discutir la situación energética.
“Si no se avanza en una política clara, vamos a tener cortes y el primer síntoma se sentirá en la retracción de la producción”, consideró el legislador, quien coordinó tres paneles del seminario.
En el debate no hubo participación del kirchnerismo, salvo la senadora salteña oficialista (pero no K) Sonia Escudero. Estaban invitados el vicepresidente Daniel Scioli y la subsecretaria de Combustible, Cristina Folgar. Martínez le atribuyó el faltazo “a los enojos del oficialismo porque nosotros no somos radicales K”.
También el presidente del bloque de senadores radicales, Ernesto Sanz, se refirió a esas ausencias. “Fueron debidamente invitados pero hace pocas horas nos comunicaron que no iban a poder asistir”, dijo, y aclaró que el radicalismo “no tiene el espíritu de hacer alguna imputación concreta, ya que el estado de situación es muy complejo y obedece a múltiples causas”.
La situación energética fue uno de los temas que el miércoles mencionó el jefe de Gabinete en su informe de gestión frente a la Cámara de Diputados. Allí, Alberto Fernández destacó el rol de la obra pública como pilar para sostener el nivel de actividad económica y advirtió que, en este sentido, la prioridad en las inversiones públicas se concentra en las obras energéticas.
Sin embargo, ese argumento no pareció contentar a los radicales. El jefe de diputados de la UCR, Fernando Chironi, advirtió que “la alianza con Venezuela no ha demostrado soluciones” para la Argentina y exigió una rápida sanción de una nueva ley de hidrocarburos.
También el socialista Rubén Giustiniani, quien se sumó a la convocatoria de la UCR, consideró que “seguimos en la lógica de patear la pelota para adelante” y dijo que “es preocupante porque estamos llegando a un cuello de botella”.
Del encuentro participó el ex secretario de Energía Jorge Lapeña, quien advirtió que, aunque el Gobierno evite designar a la actual situación energética como una crisis, “no se trata de un problema semántico”. Consideró que, desde el punto de vista técnico, “el sistema no puede sostenerse con el actual crecimiento de la demanda”. Y advirtió que con el presente nivel de actividad económica, la demanda crece 5% cada año, por lo que, para evitar un colapso, “deberían inyectarse en el mercado 1.000 MW de generación nuevos por año”.
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