LA ORDENANZA QUE REGULA A LOS CYBERS "AÚN PUEDE MEJORARSE"
Por primera vez desde que se sancionó la ordenanza que regula la actividad de los cybers, los propietarios de estos comercios dijeron estar de acuerdo “en un 90% con la norma”, aunque salieron a decir que todavía “puede corregirse” en muchos aspectos.
Tras varias semanas de discusiones, el Concejo Municipal votó en mayo de este año la ordenanza que el Ejecutivo intentó vetar días más tarde, pero el cuerpo legislativo rechazó el veto y la norma quedó firme.
Durante ese lapso en que se redactó la ordenanza, los dueños de estos locales se unieron y dieron a luz a la Cámara Santafesina de Cyber-café. Ahora tramitan la personería jurídica pero ya se reúnen en la sede del Centro Comercial. El próximo encuentro será el miércoles 4 de agosto, a las 20.30.
Andrés Bayo, Guillermo Sarsotti y Pedro Eraso, integrantes de la cámara, dijeron a El Litoral que la nueva norma obliga, por ejemplo, a colocar filtros protectores en las pantallas de las PC, “pero en realidad hay modelos de monitores que ya tienen incorporados filtros de calidad superior”.
Ése es sólo uno de los aspectos cuestionados. Pero hay más. “Otro artículo impide que los menores ingresen con uniforme escolar, pero sí lo pueden entrar a un bar. Si quieren controlar que los menores no se escapen de los colegios, nos parece que hay ajustar el control en otro lado”.
Como se sabe, la norma también fija horarios de concurrencia a los cybers. De 14 a 16 años pueden estar hasta las 20; de 16 a 18 años hasta las 22. Tampoco pueden entrar en horario escolar.
“Pero hay distintos horarios escolares, matutinos y vespertinos, y no tenemos la responsabilidad de preguntar a qué colegio pertenece ese chico, si faltó el profesor o si lo dejaron salir del colegio por una hora y no se quiso sacar el uniforme”, explicaron.
CONTROL BAJO LA LUPA
La norma aprobada por el Concejo Municipal obliga a los cybers a colocar programas para filtrar e impedir el acceso a páginas web “nocivas” sobre todo aquellas relacionadas con la pornografía.
Sin embargo, desde la cámara advierten que este tipo de páginas no pueden ser filtradas ciento por ciento. “Por lo general los programas filtran palabras y páginas con contenidos obscenos. Se trata de ir filtrando las más visitadas, pero la realidad es que la pornografía viaja vía e-mails que se mandan entre amigos y no tenemos autoridad para intervenir un correo que es privado”, dijeron.
Como todavía la Municipalidad no reglamentó la ordenanza, los dueños de los cybers todavía confían en poder mejorar la norma y para ello mantienen contactos con las áreas de control municipal. “Mientras la normativa se vaya adaptando al medio, habría que flexibilizar la aplicación hasta tanto nos pongamos de acuerdo”, dijeron.
“¿Hay gente capacitada en la Municipalidad para controlar?”, se preguntaron. “Realmente, hasta a nosotros mismos se nos complica controlar que el usuario no dañe los equipos o no se lleve algunas partes”, agregaron.
“Hay alrededor de 500 cybers en la ciudad de Santa Fe. Por eso mismo también nos interesa como Cámara ponernos de acuerdo y controlarnos. Antes el que tenía un capital ponía u quiosco; ahora se pone un cyber y por eso es necesario que no exista competencia desleal y para ello se debe controlar a todos los locales”, pidieron.
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