LA ORGANIZACIÓN INGLESA VENCIÓ AL CAOS
Los festejos en Trafalgar Square fueron tan resonantes que convocaron hasta al secretario general de la ONU, Kofi Annan. El miércoles, todo Londres festejaba haber sido elegida, por tercera vez, sede de los próximos Juegos Olímpicos, que comenzarán en 2012.
Sin embargo, tanta alegría fue empañada a las 8.49 de la mañana de ayer, cuando se conoció la primera de las tres explosiones del peor atentado sufrido por la ciudad. Los atentados mostraron la irracionalidad del terrorismo pero, a la vez, el grado de organización de un país para afrontar una crisis y en pocas horas contener el caos de la ciudad, tras cuatro explosiones, cerca de 40 muertos y más de 700 heridos.
Federico Poletto, un argentino resido en Londres comentó a Infobae.com que la ciudad se encontraba en un clima de festejos cuando ocurrieron los atentados. “Los matutinos de hoy estaban llenos de fotos con atletas y políticos festejando”.
Haciendo referencia a la conducta de los ingleses en un momento tan difícil Federico explicó que “los londinenses siguen todos en estado de shock, sabiendo que esto podía pasar cualquier día pero sin creer que verdaderamente está pasando. Y agregó: “Lo que me parece es que Londres estaba totalmente preparada para este tipo de ataque”.
Por su parte, Fernando, otro argentino que vive allí relató el momento vivido en los subterráneos destacando la “gentileza británica” que perduró en el ambiente. “Eran las nueve menos cinco de la mañana cuando después de esperar 10 minutos dentro de un vagón, una muy gentil voz (así son los británicos) invitó a los pasajeros a retirarse de la estación –recuerda-. Los problemas eléctricos hacían imposible continuar el viaje.”
Continúa explicando que “momentos más tarde se nos dijo que todo el tendido subterráneo experimentaba desperfectos. La opción entonces fue utilizar el tren. Pero este servicio, para mi sorpresa, también fue suspendido”.
Mientras Fernando, contaba su, John Kelly, ubicada muy cerca del ómnibus que estalló, aseguraba: “Oí un bang detrás de mí, me di vuelta, vi humo y un camión dado vuelta. Supe inmediatamente que era una bomba. Todo el mundo empezó a correr y a gritar, hice lo mismo y traté de escapar, se iban todos de las oficinas, no sabíamos qué pasaba. Yo sólo seguía corriendo”.
Más tarde –continúa Fernando- tras un largo caminar, llegamos al centro de la ciudad. Desde allí parte un monorriel que une la city con Canary Wharf” (una zona parecida a Puerto Madero, lleno de oficinas). La policía acordonaba zonas enteras sin dejar pasar a nadie al tiempo que se evacuaban los edificios del lugar”.
Además explica que fue cuando se “las sirenas y el ruido de los helicópteros se hicieron sentir, sin más que confirmar lo que estaba sucediendo”. Asegura, también, que hasta ese momento nadie se había percatado de la realidad de un atentado.
Tony Blair, primer ministro ingles durante una conferencia de prensa destacó que “nuestra voluntad para defender nuestros valores y nuestras formas de vida es mayor a la de ellos para generar el extremismo pánico”.
Con cientos de heridos aún atrapados en los subtes y una lista provisional de 37 muertos, la ciudad recibe el respaldo y los pésames de los países del mundo.
Los testigos del operativo que se montó apenas ocurridas las explosiones coincidieron en que, a pesar del desastre, “la organización, evacuación de edificios y orientación para los ciudadanos fue impecable”.
“Sinceramente el operativo fue (y es) amplio y altamente organizado”, describió Fernando y consideró: “Dudo que un ataque terrorista pueda prevenirse pero al menos pude ver que sus efectos se restringieron al mínimo”.
En horas de la tarde, el transporte se reanudaba paulatinamente en Londres para retomar su movimiento habitual, mientras se intenta dar con los responsables y determinar el número final de las víctimas.
Los testigos pudieron comprobar cómo se organizaron las evacuaciones de los edificios en la zona afectada, que se realizó con total normalidad. “La gente está entrenada para estas emergencias, y los responsables de seguridad saben de qué manera controlar el movimiento de la gente y evitar, aun en una tragedia como la sufrida hoy, la desorganización”.
En las horas de la tarde, la ciudad comenzó a funcionar nuevamente según revelaban los testimonios de los londinenses. “Gracias a la rapidez de los servicios de emergencia y los voluntarios, la ciudad sale, poco a poco, adelante”.
Paralelamente a la reincorporación de la vida cotidiana, el primer ministro ingles, Tony Blair, tras regresar a la capital británica desde Escocia por los atentados resolvió volver a la cumbre del G8, donde se debatirán temas como el clima mundial.
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