LA PETROLERA ESSO DIO MARCHA ATRÁS CON EL AUMENTO DEL GASOIL
La petrolera Esso dio marcha atrás con el aumento del 4,2 por ciento dispuesto para el gasoil en marzo pasado y de esa manera podrá acceder a los beneficios de la ley que permite importar el combustible con tasa subsidiada. La medida comenzará a implementarse desde hoy y todas las estaciones de servicio que comercialicen el combustible de la empresa norteamericana deberán cobrarlo al precio que éste tenía el 28 de febrero último.
Al mismo tiempo la compañía solicitó permiso para la importación de 26 mil metros cúbicos de gasoil, con facilidades impositivas.
Así, la pulseada entre el gobierno y la petrolera comienza a transitar un nuevo capítulo, después de los boicots lanzados oficialmente contra la empresa estadounidense y su par angloholandesa Shell que generaron una caída de las ventas de ambas compañías y el reclamo de los propietarios de estaciones de servicio que comercializaban estas marcas.
La decisión tomada por Esso fue confirmada anoche por el director de Asuntos Públicos de la petrolera, Tomás Hess, quien explicó que la rebaja se debe a que la empresa decidió “aceptar los beneficios y condiciones establecidas en la resolución 611, recientemente aprobada por el gobierno, que le permitirá a Esso importar el gasoil necesario para abastecer el mercado durante la parada de planta de la refinería de Campana, a realizarse en los próximos días”.
Por su parte, fuentes de Shell admitieron que los directivos “están estudiando qué posición tomarán” frente a una eventual rebaja de los precios, pero aseguraron que no habrá novedades por el momento.
El directivo de Esso se refirió a la normativa de promulgación de la ley sancionada por el Congreso el 17 de marzo pasado, que autoriza a aplicar exenciones impositivas a las importaciones de hasta 500 mil metros cúbicos de gasoil durante los próximos cuatro meses, con el objetivo de “garantizar el abastecimiento” del combustible durante el período de cosecha gruesa. La ley exime a las petroleras del pago del impuesto a la transferencia de los combustibles (ITC) por hasta 500 mil metros cúbicos, que equivalen a 500 millones de litros.
La reducción del precio comenzará a regir a partir de hoy con los valores que tenía el gasoil el 28 de febrero pasado, y estará en el orden del 4,2 por ciento, dijeron fuentes del Ministerio de Planificación según les notificó la empresa.
Los nuevos valores
El 11 de marzo, Esso había incrementado el precio del gasoil de 1,429 a 1,469 pesos por litro (+2,8%), y Energy Diesel, de 1,439 a 1,489 pesos por litro (+3,5%), además de establecer incrementos de entre el 2,1 y 3% en los valores de sus naftas.
Al justificar dicho aumento, la petrolera recurrió a la suba del valor internacional del crudo, que rondaba los 56 dólares por barril. Hoy el precio internacional del petróleo cerró apenas por encima de los 57 dólares.
Por su parte, el 8 de marzo la angloholandesa Shell había sido la punta de lanza de los incrementos de precios, lo que desató el enojo del presidente Néstor Kirchner, quien llamó a boicotear a la petrolera, campaña a la que días después incorporó a Esso, a los productores de carne y a cualquier empresario que aumentara precios de manera especulativa. Hasta la decisión anunciada ayer por Esso, la campaña lanzada por Kirchner trajo como resultado la caída de las ventas tanto de la petrolera Esso como las de Shell.
El pedido presidencial desató el descontento de los titulares de estaciones de servicio de todo el país por los efectos que esto acarrearía en las ventas del sector.
En esa oportunidad, la Federación Argentina de Expendedores de Combustibles del Interior (Faeni), que agrupa a los estacioneros santafesinos, manifestó su “preocupación” y anticipó que la caída de las ventas podría generar como correlato la pérdida de fuentes de trabajo y la viabilidad de las empresas.
“La decisión de Esso de aceptar las condiciones de esta resolución está basada en un esfuerzo a fin de cumplir con las necesidades del mercado y permitir a Esso recuperar parcialmente el importe del impacto negativo que surge de la diferencia entre los precios internacionales y locales del gasoil”, explicó Hess.
Entre estas necesidades del mercado, la principal pasa por la cosecha gruesa que en estos día se está desarrollando a pleno, y en previsión a esta coyuntura el gobierno había dispuesto la exención impositiva a la importación de gasoil.
Pese a haber tenido que dar marcha atrás con el aumento, Hess advirtió que “Esso considera que las medidas económicas que afectan a la industria tienen que estar basadas en el principio de libre mercado, a fin de mantener reglas de juego equitativas que permitan atraer inversiones”.
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