LA PLANTA DE BIOGÁS PROMETE REDUCIR MALOS OLORES
Se trata de un sistema por el cual se convierte el gas metano –que despide la basura orgánica acumulada– en dióxido de carbono, una sustancia que (aunque contaminante) es 21 veces menos nociva para el medio ambiente que el metano. Las autoridades municipales destacaron que Rosario es la única ciudad del interior del país que lleva adelante un proyecto para la conversión de las emanaciones provenientes de los residuos orgánicos. Entre los beneficios que promete la iniciativa se encuentran “la disminución de los olores, menores riesgos de posibles incendios y una reducción del efecto invernadero”. Pero además, el plan incluye una investigación técnica para una posible generación de energía eléctrica con el combustible reciclado, según adelantó el subsecretario municipal de Medio Ambiente, César Mackler.
Para la concreción de la planta denominada Biogás Rosario, la Municipalidad licitó y adjudicó el proyecto a la empresa Aria Biz SA, integrada por Asja.biz, de origen italiana, y por Impsa y Tysa–Tecnología y Servicios Ambientales, de capitales nacionales. La propuesta para la captación y tratamiento del biogás proveniente del relleno sanitario de Puente Gallego demandó una inversión de tres millones de pesos y la empresa quedará a cargo de las operaciones por diez años.
En el acto de la puesta en marcha de la planta, el intendente estuvo acompañado por la secretaria de Servicios Públicos, Clara García, el subsecretario de Medio Ambiente, César Mackler, y representantes de la empresa.
“Hay 56 pozos de extracción distribuidos a lo largo del relleno que ocupa unas 30 hectáreas y de esos pozos salen cañerías a estaciones intermedias. Terminan en una pequeña planta con dos compresores que aspiran el gas y a través de un proceso especial se lo condensan y se lo acondiciona en presión y temperatura para ser combustionado, todo a través de un sistema informático por lo que el plantel es reducido”, explicó Mackler. “Luego, eso va a una chimenea en donde se lo combustiona en forma controlada; el sistema tiene una certificación internacional para ver que cantidad de metano se quema y los resultados se presentarán ante Naciones unidas”, añadió el funcionario quien recordó que el metano es uno de los gases que produce efecto invernadero y cambio climático. Así, al transformarse en dióxido de carbono se reduce la contaminación 21 veces. Pero además existe la posibilidad de que se pueda generar energía eléctrica.
“En principio hay que evaluar el comportamiento de los gases y la cantidad que se produce, pero es parte del proyecto, a través de la propia empresa en conjunto con un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Tecnológica (UTN), ver la factibilidad técnica para generar electricidad”, adelantó Mackler.
“Aún cuando la factibilidad sea mínima la intención es que se pueda investigar y así cerrar un circuito de regeneración”, dijo el secretario de Medio Ambiente, que estimó que los estudios llevarán entre dos y tres meses.
Por otra parte, resaltó que con el funcionamiento de la planta de biogás, Rosario realizará su aporte al compromiso de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, tal como se acordó en la Cumbre de las Naciones Unidas por el Cambio Climático, realizada en Kioto, Japón, en 1997.
Cabe recordar que el relleno de Puente Gallegos trajo innumerables problemas con los vecinos de la zona que se quejaron y denunciaron durante años afecciones de salud a causa del polémico relleno. El predio recibió en un período que va del 1993 al 2003, según cifras oficiales, casi 2 millones y medio de toneladas de residuos.
En tanto, Mackler resaltó que en la actualidad el destino final de los residuos de Rosario y la región es el relleno sanitario de Ricardone “que está entre los mejores de la Argentina y que si bien es privado es permanente controlado”, aseguró el funcionario municipal.
Además, acotó que “a pesar de que queda mucho por hacer, el sistema tiene una coherencia” y que dentro del plan ambiental “uno de los objetivos es reducir los residuos a rellenos sanitarios un cinco por ciento por año, mediante la recuperación y tratamiento de fracción orgánica”.
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