LA PLATA PARA EL PLAN DE SEGURIDAD, ES COSA DEL MINISTRO AGOSTO
Alineado con el pensamiento del gobernador bonaerense Felipe Solá, el ministro de Gobierno de la provincia, Roberto Rosúa, apuesta a disminuir el delito en Rosario hasta “niveles aceptables” con la salida a la calle desde ayer de las patrullas urbanas. La baja en las denuncias registradas a partir de una experiencia piloto del sistema de cuadrículas que se empezó a probar antes en la capital provincial provoca su optimismo. Pero conciente de los costos para la puesta en marcha y mantenimiento de un plan que implica una “presencia policial saturante” en la vía pública, el jefe de la cartera política dijo con tono demandante que el tema de los recursos ya es de “absoluta responsabilidad” de su par de Hacienda y Finanzas, Walter Agosto. En el mismo sentido se expresó más tarde el propio gobernador, quien le encargó a Agosto conseguir el dinero para financiar el plan de Rosúa.
El ministro de Gobierno adelantó además que después de Semana Santa iniciará una ronda de consultas con los distintos bloques parlamentarios sobre la prometida reforma estructural de la Policía de Santa Fe, a través del envío de los correspondientes anteproyectos de ley que tiene casi listos con el fin de que los legisladores participen en las “políticas de Estado”.
A grandes rasgos, las modificaciones que el Poder Ejecutivo impulsa para la fuerza contempla la existencia de un escalafón único y la eliminación de las juntas de calificaciones. Propone, a cambio, la resolución de los ascensos y las bajas por sistemas de concursos y capacitación, con la participación de universidades y, eventualmente, de organizaciones no gubernamentales.
La seguridad en la provincia fue el tema excluyente ayer de una reunión que encabezó el gobernador Jorge Obeid en su despacho, con Rosúa; el ministro de Hacienda, Walter Agosto; los subsecretarios de Seguridad Pública, Alejandro Rossi (ver aparte), y de Justicia, Walter Gálvez, y el director del Servicio Penitenciario provincial, Fernando Rosúa.“Evidentemente hay una suerte de masa de población dedicada al delito que además lo ejerce y lo practica con una violencia inusitada, que es difícil de resolver si no es en el largo plazo en materia de educación, de promoción comunitaria; pero la clave, para mi no hay otra y lo está pidiendo (Felipe) Solá –gobernador de Buenos Aires– a los gritos, es un aumento sustancial de la presencia policial disuasiva y preventiva. Esto no quiere decir que no haya delitos, sino que se está tratando con el inicio de estas patrullas en Rosario es que el delito baje a niveles aceptables de cualquier población”, fueron las definiciones que apuntó el jefe de la cartera política al salir de la reunión.
El funcionario agregó que el gobierno provincial “está haciendo y proyectando fuertes inversiones en materia de seguridad” que “se ven en vehículos y personal” apostados en la calle. “Sigo pensando que necesitamos recursos. Después veremos de dónde salen: del aumento del impuesto inmobiliario, o de ajustes de partidas presupuestarias o de créditos. Hay una gran variedad. La responsabilidad toda la tiene el ministro de Hacienda y Finanzas, él nos tiene que buscar los recursos”, planteó Rosúa.
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