LA POBREZA INFANTIL SE REDUJO CASI 7% EN UN AÑO, PERO SIGUE SIENDO ALTA
Aunque viene disminuyendo, y luego de más de 3 años de crecimiento económico, todavía la mitad de los menores de 14 años —más de 5 millones de niños— vive en hogares pobres. Y de ese total, dos millones pertenecen a familias indigentes.
Así, en un año, la pobreza infantil se redujo del 56,4% al 49,5%, en tanto la indigencia disminuyó del 24,1% al 20,5%, según los datos del INDEC del segundo semestre de 2005 comparados con igual período de 2004.
Aunque el 33,8% de la población es pobre, entre los niños el porcentaje es mayor. Y lo mismo pasa entre los que tienen entre 14 y 22 años. En este segmento, el 41,9% vive en hogares pobres porque sus familias no tienen ingresos suficientes para comprar los bienes y servicios básicos.
La mayor pobreza infantil y juvenil con relación a los adultos se debe a que en la mayoría de los hogares pobres las familias son más numerosas por la mayor presencia de niños y jóvenes.
Entre los niños el problema golpea más a las mujeres, ya que abarca al 50,2% de los niños menores de 14 años, mientras que entre los jóvenes afecta más a los varones, con el 43,6%.
Esta reducción de la pobreza no fue pareja en todo el país. Y a pesar del crecimiento económico, de los 28 aglomerados que releva el INDEC, en siete aumentó la pobreza infantil y en nueve la indigencia infantil.
De esta manera, sobre 13 millones de personas pobres, casi el 40% son menores de 14 años. Y alcanzaría a la mitad si se incluye a los menores de 18 años.
Esto significa que una alta proporción de la población —y en especial los niños y jóvenes— nace, se educa y se desarrolla en hogares con privaciones, ya que sus familias no pueden comprar los bienes y servicios básicos.
Y esas privaciones condicionan el futuro de las jóvenes generaciones.
La mayor reducción de la pobreza infantil se registró en Río Cuarto y La Plata. Y donde más aumentó es en Mar del Plata y en La Rioja. Y la indigencia infantil disminuyó más en Santiago del Estero y Jujuy, y donde más aumentó fue en Mar del Plata y Santa Fe.
Resistencia encabeza el ranking de pobreza infantil, con el 70,6%, y el de indigencia, con el 38,4%. En pobreza, le siguen Santiago del Estero, con el 66,5%, y Formosa, con el 66,4%, mientras que en indigencia Corrientes está segunda, con el 37,2%.
El norte argentino sobresale por tener la más alta proporción de menores pobres. En el nordeste es del 68,5% y en el noroeste, del 61,4%. En cambio, Ushuaia, con el 11,1%, muestra la menor pobreza infantil.
En la región metropolitana la pobreza infantil es del 46,9%. Pero mientras en la Capital es del 21,9%, en el conurbano suma el 51,7%. Así, sobre casi 2,9 millones de menores que viven en el Gran Buenos Aires, 1,3 millón de menores son pobres.
En las ciudades más pequeñas, de menos de 500.000 habitantes, la pobreza infantil supera al promedio nacional, ya que llega a 56,7%.
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