LA POBREZA JUVENIL TAMBIÉN ES UN DRAMA EN LA PROVINCIA
Seis de cada diez jóvenes en el país son pobres… ¿Y en Santa Fe? En la Argentina, de casi 9 millones y medio de chicos y chicas de entre 15 y 29 años, más de cinco millones padecen condiciones de pobreza. “La provincia no escapa a los parámetros del país”, admitió el secretario de Promoción Comunitaria, Osvaldo Miatello, aunque confió en que las mejoras que a nivel general que se registran en la economía, ayuden a revertir el panorama.
Las cifras nacionales fueron reveladas días pasados por la Dirección Nacional de Juventud, organismo que a modo de anticipo, presentó algunos de los resultados todavía sin publicar de un entrecruzamiento de datos entre el Sistema de Información, Evaluación y Monitoreo de Programas Sociales (Siempro), la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y el Censo Nacional 2001.
“Apenas se termine ese relevamiento, vamos a conocer con precisión los números de la provincia, pero ya nos están diciendo que estamos más o menos igual que la media nacional”, comentó a El Litoral el Lic. Alejandro Goldberg, uno de los encargados de la flamante Area de Juventud de la provincia.
Su diagnóstico fue mucho más crudo: “Somos el fiel reflejo de lo que pasa en la Nación; de allí la importancia de crear este organismo y de tener una batería de medidas para paliar un poco esto”.
Las estadísticas nacionales confirman una agudización del problema y ello fue advertido por la Cepal y la Organización Iberoamericana de Juventud. En uno de sus últimos informes, subrayaron que el incremento de la pobreza juvenil es “particularmente preocupante” en la Argentina y en Venezuela.
EL FUTURO QUE NOS ESPERA
En la provincia de Santa Fe y según datos del censo 2001, residen 744.568 jóvenes de entre 15 a 29 años, esto es, el 24,81% de la población total. Según ese mismo censo, el 14,67% (109.228 jóvenes) de los chicos padece Necesidades Básicas Insatisfechas. “Es necesario diferenciar el índice de NBI de pobreza, que se mide según el nivel de ingresos”, aclaró Goldberg. Por eso se esperan los últimos datos que está procesando la Nación, y se advierte que los guarismos serán similares a los ya difundidos sobre la situación del país.
El fenómeno se manifiesta también a través del universo de beneficiarios de planes sociales. En la provincia, más de 75 mil jóvenes de entre 18 y 29 años perciben un subsidio por diferentes programas, y a ellos deben sumarse los de entre 15 y 18 contenidos en planes de la Dirección del Menor, la Mujer y la Familia; y los que son hijos de titulares de Jefes y Jefas de Hogar.
La pobreza es mucho más que un ingreso inferior al oficialmente establecido. La pobreza es un drama que ramifica los problemas. Y cuando azota a los que -aunque suene a frase hecha- son el futuro de la sociedad, termina haciendo estragos. Entonces, los índices empiezan a multiplicarse: el de la desocupación, la deserción escolar, los embarazos adolescentes, las adicciones, la violencia, la delincuencia, la exclusión.
Algunos de estos aspectos se agudizan entre los más chicos. En la provincia, según cifras oficiales, el 16% de los que tienen entre 14 y 18 años no estudia ni trabaja. Y según el Programa Nacional de Estadísticas de Salud, mamás de entre 15 a 19 años dieron a luz a 8.805 bebés en 2002.
Los guarismos sobre nivel de instrucción alcanzado en esa misma franja etaria son también preocupantes. Según la información de Ipec, Indec, Siempro y datos del censo 2001, los jóvenes de entre 15 y 19 en la provincia son 266.397 y de ellos, más del 61% tiene los estudios secundarios incompletos. El índice se reduce a 18,93% cuando se analiza la franja etaria de 20 a 24.
“La situación no es buena, pero por lo menos hay políticas activas para que empecemos a dejar de estar mal”, opinó Goldberg.
EMPEZAR A HACER
Desde hace seis meses y en el ámbito de la Secretaría de Promoción Comunitaria, se creó el Área de Juventud con jóvenes que colaboran ad honorem y organizados en tres zonas (centro, norte y sur).
“Esto nace por una necesidad que se percibe en la sociedad. Es una decisión política de este gobierno para atender directamente esta problemática; con ese objetivo se convocó a un grupo de jóvenes que deben pensar y trabajar en medidas directas”, justificó Goldberg, a cargo de la zona sur.
Juan José Saleme, responsable de la zona Centro, advirtió que tanto en la provincia como en el país, hay una ausencia de políticas para la juventud. “La franja etaria de los 14 a 19 años es la más abandonada por el Estado, la menos contenida”. Alguna asistencia se brinda, apuntó más tarde, por ejemplo a través de los planes sociales, “pero no queremos que vivan siempre con un subsidio; pretendemos que se capaciten y puedan trabajar”.
El flamante organismo aspira a desarrollar programas para capacitar a los jóvenes y prepararlos para el mercado laboral, incluso, desde la redacción de un currículo. Pero también y, esencialmente, a trabajar sobre la prevención de adicciones, salud reproductiva y educación sexual. “Una de las principales inquietudes que recibimos cuando recorremos las seccionales es la de las madres adolescentes”, comentó Goldberg. Asimismo, pretenden motivar el retorno de los chicos al colegio (a través del programa Volver a la Escuela), y prepararlos para que sean capaces de proyectar sus propios emprendimientos.
“Muchas veces los jóvenes son acusados de determinadas cosas cuando en realidad, ellos son las verdaderas víctimas; ellos son los que sufren. Y ése es el escenario que tenemos en todo el país”, concluyó Miatello.
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