LA POBREZA SE REDUJO MÁS DE 12% EN EL GRAN ROSARIO
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el nivel de pobreza –la proporción de la población que no cubre una serie de bienes y servicios considerados esenciales– bajó durante el primer semestre de 2004 en el Gran Rosario del 54,6 al 42 por ciento, más de 12 puntos. En tanto, la indigencia –la cantidad de personas que no tienen dinero para adquirir los alimentos mínimos para la subsistencia– se redujo de 29,3 al 16,5 por ciento en el mismo período.
Esas cifras se enmarcaron en la tendencia registrada a nivel nacional por el Indec a través del relevamiento que realiza periódicamente sobre los principales aglomerados urbanos. En promedio, el nivel de pobreza se redujo poco menos de diez puntos, pasando del 54 por ciento registrado entre enero y junio de 2003 al 44,3 medido durante los primeros seis meses del año. Igual, esa cifra representa unos 16 millones de personas.
También el nivel de indigencia disminuyó del 27,7 al 17 por ciento en la comparación interanual. En ests caso, pese a la baja, aún hay 6 millones de indigentes.
En ese mismo período la desocupación descendió al 14,8 por ciento en el segundo trimestre de este año desde el 17,8 de igual lapso de 2003, debido al crecimiento de la economía, acompañado de una mayor intensidad en la utilización de la mano de obra.
En relación a los salarios, el sector privado anotó varias renovaciones de convenios colectivos de trabajo y crecieron en promedio un 8,60 por ciento. En tanto, los salarios del sector privado no registrado aumentaron un 3,73 por ciento, y los del sector público un 2,93 por ciento.
Además, para paliar la pobreza y activar el consumo el gobierno viene otorgando aumentos salariales, lo que repercute también en los salarios de convenios.
En junio pasado una familia con dos hijos necesitaba 723,31 pesos para poder comer, viajar, comprar algo de ropa y no caer de esta manera debajo de la línea de pobreza. La evolución del indicador fue la siguiente: en junio de 2003 ascendió al 54 por ciento; en diciembre de 2003, al 47,8, y en junio de 2004, al 44,3.
En el Gran Rosario, los porcentajes de pobreza pasaron del 54,6 por ciento al 47,9 y ahora al 42, es decir que el índice bajó más de doce puntos en la comparación interanual.
En cuanto al costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de la indigencia y que sólo marca el dinero necesario para adquirir alimentos, alcanzó en junio los 330,26 pesos, para el mismo grupo familiar.
Al respecto, el Indec registró que el nivel de indigentes, que en junio de 2003 alcanzaba al 27,7 por ciento de la población, se redujo al 20,5 para fines de 2003, y en junio de este año al 17 por ciento.
En este caso, los datos del Gran Rosario también reflejan una importante baja: del 29,3 por ciento de hace un año pasó a 23,9 y ahora se ubica en el 16,5. En total, la disminución alcanza casi trece puntos.
Los hogares de menores recursos destinan el 51,37 por ciento de sus ingresos a alimentos, bebidas e indumentaria, mientras que los de mayores ingresos orientan hacia estos rubros el 28,80 por ciento de sus ingresos, según destacó un análisis del Indec.
En la primera mitad de 2003 se había registrado una declinación en los niveles de deterioro económico respecto del pico de octubre de 2002, cuando la pobreza alcanzaba al 57,5 por ciento de la población urbana.
En Concordia, 7 de cada 10 personas son pobres
Pese al descenso de la pobreza y la indigencia a nivel nacional, hay regiones y ciudades del país cuyas mediciones arrojaron cifras escalofriantes. El caso de Concordia, en la provincia de Entre Rios, es el peor. La ciudad encabeza la triste nómina de la pobreza con un 71 por ciento de personas en esa condición, de las cuales el 39 por ciento está por debajo del umbral de la indigencia.
La medición que realiza el Indec semestralmente sobre pobreza e indigencia tiene en cuenta el nivel de vida en los 28 conglomerados urbanos más poblados del país. Esa porción equivale al 70 por ciento de la población urbana, es decir 24,1 millones de personas de los 36 millones que habitan el país.
Según las cifras difundidas ayer, el nordeste argentino es la zona más castigada, con un 60,3 por ciento de pobres y el 30,4 de sus habitantes por debajo de la línea de la indigencia.
En tanto, pese a integrar la rica región pampeana, Concordia tiene un 71 por ciento de habitantes pobres; seguido por la región Jujuy-Palpalá, con un 64,8, y Corrientes, con un 63.
En cuanto al nivel de indigencia, la ciudad de Concordia también tiene el triste privilegio de encabezar la nómina con el 39 por ciento; seguida por Corrientes, con 33,7, y Resistencia, con 30,9.
Los menores niveles se registraron en la ciudad de Buenos Aires, donde la pobreza afecta al 15 por ciento de sus habitantes, seguida por la Patagonia, con el 31, y la región pampeana, con un 41,2 por ciento.
Este contenido no está abierto a comentarios

