LA POLACA FOLCH DECLARÓ POR LA CAUSA FECED
Nilda Folch, alias la Polaca, la única mujer detenida en el marco de la Causa Feced acusada de haber colaboradora con la patota de Feced, durante su estadía en El Pozo de la ex Jefatura, declaró ayer ante el juez federal Omar Digerónimo. La mujer patrocinada por su primo Marcelo Folch, argumentó ante la justicia federal que había sido un víctima de la última dictadura.
Según los testimonios que Rosario/12 pudo recoger entre los sobrevivientes de El Pozo, Folch junto a su compañeros de entonces Guillermo Chomiki, alias Cadi, formaron parte del grupo de colaboradores, “al punto tal que eran uno más”, como reveló una sobreviviente. Ambos estuvieron detenidos entre mediados del 76 y mediados del 77. “Mas que colaborar jugaron un rol de miembros de la patota. Ellos eran uno más, e incluso llegaron a participar de sesiones de tortura”.
A modo de ejemplo las mujeres que sufrieron la compañía de la Polaca en El Pozo, recuerdan que “ella las obligaba a desvertirse y elegía la ropa con la que luego se quedaba” relató a este diario una veterana militante de los setenta, aun indignada con l actitud de Folch de vestirse con prendas de quienes habían desaparecido o habían sufrido la tortura en carne propia.
Otros militantes de aquella época recuerdan que cuando fue detenida tenían entre 19 y 20 años, y que había militado en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) en el Superior de Comercio de Rosario.
En tanto se aguarda la detención de los otros cuatro civiles acusados de haberse quebrado y colaborado con la dictadura, integrantes de la lista confeccionada por la justicia federal, cuyos nombres no han trascendido hasta el momento.
En otro orden se espera que en las próximas horas el juez Digerónimo firme el dictamen declarando inconstitucional el indulto que benefició a Ramón Genaro Díaz Bessone comandante del Segundo Cuerpo de Ejército. El militar había sido denunciado entre otros por Elida Luna por ser junto a Leopoldo Galtieri, los responsables de la desaparición seguida de tortura y muerte de quien fuera su pareja, Daniel Gorosito quien el 18 de enero de 1976 fue secuestrado, en Rosario.
Era militante del Ejército Revolucionario del Pueblo, y capturado por integrantes de un grupo de tareas en el área jurisdiccional del Comando del II Cuerpo de Ejército. La unidad estaba bajo el mando del entonces general de brigada Ramón Genaro Díaz Bessone, quien fuera profesor del Colegio Militar de la Nación y presidente del Círculo Militar.
Gorosito fue remitido al subsuelos de la Jefatura donde funcionaba el Servicio de Informaciones, en San Lorenzo y Dorrego. Luego de permanecer semanas enteras en medio de sesiones de tortura con la aplicación de picana y palizas permanentes, Gorosito fue fusilado. La historia está en uno de los 270 expedientes que reunió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas que funcionó en las oficinas del Centro Cultural Bernardino Rivadavia en 1984.
El caso, además, es uno de los 97 delitos imputados al comandante del Segundo Cuerpo de Ejército, con asiento en Rosario, entre aquel 8 de setiembre de 1975 y el 12 de octubre de 1976, general de brigada Ramón Genaro Díaz Bessone. El 23 de noviembre de 1989, por decreto 1002 de aquel año, el presidente de la Nación, Carlos Menem, indultaba al general de división Díaz Bessone.
Este contenido no está abierto a comentarios

