LA POLICÍA ATENDIÓ RECLAMOS DE VECINOS DE GUADALUPE
La falta de seguridad en algunos sectores del barrio Guadalupe volvió a convocar a los vecinos, que en gran número se reunieron en las instalaciones del club Teléfono, en Pavón 760. No se descarta la posibilidad de pedir la intervención de las vecinales, que “no representan al barrio”, coincidieron los participantes. Fue la segunda reunión en la semana.
El miércoles a la noche habló el secretario de Planeamiento Urbano municipal, Carlos Giobando, quien explicó el posible destino de los predios que pertenecen a Vialidad nacional, y que hace 37 años fueron expropiados para construir una circunvalación que después no se realizó.
En cambio el viernes, representantes de las fuerzas policiales locales llegaron hasta el club Teléfono para recibir las inquietudes del barrio, y llevar tranquilidad a los pobladores.
Los predios que están entre Dorrego y la laguna Setúbal -de oeste a este-, y entre Azcuénaga y Matheu -de sur a norte-, son tierra de nadie. Son ocho manzanas que están cedidas a las vecinales del barrio que tienen el comodato, pero no es mucho lo que pueden hacer en el lugar. Por allí pasan muchos vecinos que viven más al norte, y son continuamente asaltados o víctimas de otros actos de violencia.
Esa situación hizo que los autoconvocados reaccionen mediante una doble vía: solicitan a la policía mayores recursos para la comisaría 8°, y proponen un proyecto para aprovechar las tierras de la discordia (ver aparte).
Por segunda vez
No es la primera vez que las instalaciones del club Teléfono son elegidas como el sitio de encuentro entre los vecinos y las autoridades policiales. El año pasado, los constantes robos en Guadalupe Norte y Este, sumados al pedido de mejoras en materia de iluminación, veredas y calles, lograron la atención de altos funcionarios que llegaron hasta la sede de calle Pavón.
En ese entonces, se hicieron reuniones en la Defensoría del Pueblo con las fuerzas vivas del barrio, con funcionarios municipales, y con el comisario del lugar.
El viernes asistió el subjefe de la Unidad Regional I, Hugo Jaime, el comisario a cargo de la Seccional 8°, Walter Zalazar, y el comisario Díaz, de la Comisión de Seguridad Comunitaria.
Zalazar tomó las riendas de la Comisaría 8° este año, por lo tanto no fue el mismo que oyó las quejas en octubre del año pasado, cuando denunciaban exactamente lo mismo que ahora: pandillas en las calles, arrebatos a cualquier hora, robos a los chicos cuando van al colegio, ataques deshonestos a las jóvenes, y miedo generalizado.
Lejos de paralizar, el temor de las personas que viven en Guadalupe los une para enfrentar juntos la difícil situación. Esta vez se quedaron con las palabras de los policías que “entendieron la necesidad de la gente”. También resaltaron que el comisario Jaime quedó sorprendido, porque “no esperaba encontrarse con la cantidad de gente y el cuadro que hay en el barrio”.
Asamblea popular
Los autoconvocados se definen como “transparentes y pluralistas”, pero eso no quita que estén en contra del proceder de las vecinales Central Guadalupe, y Guadalupe Noreste, como así también de Guadalupe Estratégico. No van a formar otro espacio institucional de lucha, porque “no queremos seguir dividiendo a la gente”.
Funcionan como una asamblea popular, y plantean que debe hacerse “la voluntad de los vecinos”, que en definitiva son los que viven allí. No reconocen al resto de las instituciones vecinales, porque las consideran impregnadas de prácticas políticas viciadas y funcionales al poder de turno, y por eso evalúan pedir la intervención ante Personería Jurídica.
Los autoconvocados mostraron su enojo “porque los vecinalistas intentaron echarnos del predio”, el miércoles pasado, cuando se congregaron en Azcuénaga y Patricio Cullen. Se armó una discusión que terminó a los gritos y el presidente de Central Guadalupe tuvo que salir de escena para evitar desbordes.
Proyecto Punta Norte
“Proponemos un proyecto que se autofinacia, generará fuentes de trabajo y recursos para el barrio”, manifestaron los vecinos de Guadalupe Norte y Este. Se trata de una propuesta barrial denominada Punta Norte, y consiste en la instalación de dos polos turísticos, emplazados uno sobre la avenida General Paz, y el otro sobre la Costanera norte.
Para autofinanciar el proyecto se sacrificarían cuatro manzanas, que podrían ser loteadas para la construcción de viviendas acordes al estilo de esa zona de la ciudad. El valor estimado de las tierras superaría los 20 millones de pesos, y sería el sustento para la construcción de los dos polos turísticos.
También se prevé la instalación de un centro comercial, con características similares al complejo Wall Mart, que está en El Pozo; y otro a cielo abierto, como los que funcionan en Aristóbulo del Valle, Facundo Zuviría o General Paz.
Espacios turísticos para concesionar con salida a la laguna Setúbal, instalación de un museo o espacio para difundir actividades culturales, junto con un parque de diversiones con juegos de última generación y alto impacto de atracción, completan la propuesta de los vecinos autoconvocados.
Como pulmón verde del barrio que sueñan en Guadalupe, quedaría una plaza modelo, de 20 mil m2, y sería un lugar público con juegos para niños y forestación. De ese modo piensan reflotar la idea del antiguo rosedal.
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