LA POLICÍA BRITÁNICA CONFIRMA AL MENOS 33 MUERTOS POR EL GOLPE TERRORISTA EN LONDRES
De repente, Londres se convirtió en el centro del horror. Cuatro bombas estallaron en tres estaciones de subte y un colectivo de doble piso en pleno corazón de la ciudad, causando hasta el momento 33 víctimas fatales y centenares de heridos, según dio a conocer Scotland Yard.
Las explosiones se produjeron justo en una hora pico, cuando mucha gente iba a trabajar. Si bien en un primer momento se informó de seis ataques, el ministro del Interior británico, Charles Clarke, confirmó que fueron cuatro, tres de ellos en el subte y uno en el interior de un micro.
Según dio a conocer la policía británica, el primer estallido se produjo a las 8.51 de la mañana (hora local) en un tren que circulaba entre las estaciones de Liverpool Street y Aldgate. Luego se produjeron otros dos: uno entre Russell Square y King’s Cross y el restante en Edgware Road, que causaron un total de 33 muertos.
El restante ataque tuvo lugar en un colectivo de dos pisos que circulaba por Tavistock Square. La Policía no quiso dar a conocer el total de víctimas fatales que hubo en ese lugar, por lo que se estima que la cantidad va a ser mucho mayor. “Hay muchos heridos y un número significativo de muertos. Se teme lo peor”, deslizó el embajador británico en Francia.
Los atentados desataron los mismos fantasmas que anteriormente recorrieron Nueva York y Madrid. Pasajeros con rostros teñidos de sangre y hollín deambulaban shockeados por los alrededores de las estaciones, mientras que los efectivos de seguridad intentaban atender a los heridos.
“De pronto escuché una terrible explosión… cuando me di vuelta vi que la mitad del colectivo estaba en el aire”, aseguró una mujer que estaba en Tavistock Square.
Sólo en el Royal London Hospital, ubicado en el este de Londres, fueron atendidos 180 pacientes, de los cuales 123 ya recibieron el alta. Pese a la gran cantidad de heridos, las escenas de alto impacto que se vieron por televisión fueron escasas: los medios eligieron no difundirlas para no provocar más conmoción en la gente.
Las autoridades informaron que el servicio de subtes en las zonas afectadas quedó suspendido. Y el ministro del Interior, Charles Clarke, aconsejó a la gente “no hacer viajes innecesarios” al centro de la ciudad.
Millones de líneas telefónicas, en tanto, colapsaron ante la cantidad de llamadas que preguntaban por la suerte corrida por familiares y amigos, por lo que rápidamente se pusieron en marcha cadenas por email para mantenerse en contacto. Las calles quedaron desiertas, sólo ocupadas por una llovizna gris.
Las explosiones provocaron una rápida respuesta del primer ministro Tony Blair. “Está claro que han ocurrido una serie de ataques terroristas en Londres. Hay obviamente heridos y muertos, muchos de ellos de gravedad. Mis condolencias están con los familiares y amigos de las víctimas”, declaró conmovido desde Gleneagles, donde se lleva a cabo la cumbre del G8.
“Es importante que aquellos vinculados al terrorismo se den cuenta que nuestra determinación para defender nuestra forma de vida y valores es mayor que su determinación de imponer el extremismo en el mundo”, afirmó el líder británico.
Blair también confirmó que se hallaron rastros de explosivos en al menos una de las estaciones sacudidas por las explosiones. Scotland Yard, en tanto, dijo que se trató de un “ataque coordinado” y que no hubo advertencia previa.
Los atentados golpearon a Londres en un momento muy especial: ayer, la capital británica fue elegida sede de los Juegos Olímpicos 2012, relegando a Nueva York, París, Madrid y Moscú en una elección que estuvo teñida precisamente por el fantasma de los ataques terroristas.
Al respecto, la BBC aseguró -en base a fuentes arábes- que Al Qaeda podría estar detrás de los atentados. La organización reivindicó los ataques mediante un comunicado lanzado a través de una página Web islámica. Sin embargo, su veracidad todavía no pudo ser comprobada.
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