LA POLICIA CREE QUE EL ASESINATO DE UN EX PRESO SE TRATO DE UN AJUSTE DE CUENTAS
Un ataque que alrededor de las 22 del viernes dejó por saldo una víctima fatal en calle San Lorenzo al 5200 habría resultado del inexorable cumplimiento de la ley del revólver. La venganza se cumplió contra un hombre que, habiendo estado preso por un crimen consumado en febrero, había recuperado la libertad unas pocas horas antes.
Gustavo Torres (23), asesinado anoche, se había visto involucrado en la investigación policial que siguió al homicidio de Ricardo David Brousen (18), hecho ocurrido el 11 de febrero en las calles del barrio Barranquitas Oeste.
Así como cuatro proyectiles 9mm. terminaron con la vida de Brousen, en la escena donde cayó Torres fueron encontradas vainas servidas de proyectiles 22 y otros, también del calibre 9mm. Pero a diferencia de Brousen, un solo tiro en el pecho bastó para acabar con la vida de Torres.
El deceso se produjo en la guardia del hospital Iturraspe, nosocomio al que llegó malherido en compañía del amigo con quien, cervezas de por medio, celebraba su liberación. El amigo de Torres, J.R.D., también fue alcanzado por un disparo en la pierna derecha, por lo que se supone, está fuera de peligro.
Con las primeras luces del día los agentes de Homicidios, con apoyo del personal de la Seccional 9a. salieron en busca de los matadores del Tato Torres y tres individuos fueron llevados a sede policial, ante la presunción de que éstos no serían del todo ajenos al hecho investigado.
Para Tato Torres la Justicia había dictado la falta de mérito en la causa Brousen, de modo que ayer mismo las puertas de la cárcel de Las Flores se abrieron para él, pero paradójicamente la muerte lo estaría esperando minutos más tarde en un oscuro pasillo del barrio Los Hornos.
POR LA MOTO
Un sargento de Caballería hirió de bala a uno de tres sujetos que en el barrio Santa Marta intentaron despojarlo de su motocicleta.
El hombre que se identificó como policía habría recibido algunos disparos como única respuesta, pero ileso, respondió con su arma reglamentaria hiriendo en ambas piernas a Carlos S., un joven de 18 años que sostenía entre sus manos una pistola 22 GMC.
Mientras los compañeros del herido fugaban en distintas direcciones el uniformado pidió una ambulancia y el agresor fue llevado por una unidad del Dipaes 107 hasta el hospital Cullen, nosocomio donde permanece internado, alojado en Sala Penitenciaria.
AL VECINO
Otro herido de bala resultó de un incidente que involucró a vecinos en San Tomé. Según refirió los hechos una de las fuentes consultadas Agustín Rodríguez mateaba en la vereda junto a la puerta de su casa cuando un tal Osmar Kesler (32) apareció en escena y armado de una escopeta le disparó a las piernas.
Mientras Rodríguez fue llevado al hospital Cullen para recibir asistencia médica, los agentes de la comisaría de Distrito 12a. cargaron con Kesler y lo alojaron, a disposición de la Justicia, en los calabozos de esa dependencia.
Se pudo saber que los uniformados encontraron en la escena de los hechos -4 de Enero y Pasaje 20-, una escopeta 16 y abundante munición de ese calibre, además de una caja de proyectiles para pistola 9mm.
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