LA POLICÍA EMPEZÓ A CLAUSURAR LOS CYBER QUE NO FILTRAN SITIOS PORNO
Con la clausura de por lo menos dos locales, la policía comenzó este fin de semana la cacería de los negocios de Internet que no instalen filtros para restringir el acceso a las páginas pornográficas. La medida, que según las autoridades continuará y se extenderá por toda la ciudad, encendió la alarma entre los propietarios, quienes habían dicho ya cuando salió la ley que lo que se pretende es “casi imposible” de implementar.
El operativo, realizado por Moralidad Pública, se llevó a cabo por órdenes del Juzgado de Faltas Nº2, a cargo de Liliana Puccio, en la zona norte. Allí se les puso la faja de clausura y se le secuestraron las computadoras a los comercios ubicados en Alberdi 549 y Vélez Sarsfield 601.
Otros negocios del rubro también fueron clausurados por la misma zona, aunque desde la policía aclararon que no fue por no filtrar el acceso a las páginas porno, sino por falta de habilitación municipal. Y los encargados de cerrarlos fueron efectivos de distintas comisarías.
Según explicaron a La Capital fuentes policiales, el cierre de los locales se hace en cumplimiento de los artículos 80 bis y 80 ter del reformado Código de Faltas de la provincia, que incorporan la ley 10.700. El primero castiga a quienes no pongan filtros restrictivos del acceso a páginas pornográficas; el segundo, penaliza a quienes los desactiven.
La misma jefa de Moralidad Pública, Silvia Hamui, estuvo al frente de los operativos, junto con efectivos de la sección Pericias Informáticas. “Los peritos corroboraron ante testigos que no estaban instalados los dispositivos correspondientes y entonces los locales fueron clausurados”, se indicó.
La Capital intentó ayer sin éxito comunicarse con directivos de la Cámara de Empresas Informáticas del Litoral a fin de saber si tienen prevista alguna acción, teniendo en cuenta que muchos negocios estarían en las mismas condiciones que los clausurados y que oportunamente esa institución advirtió sobre la dificultad técnica de implementar los cambios exigidos.
No obstante, el presidente de esa institución, Miguel Marcogliese, protestó oportunamente por lo inconsulto de la norma y aclaró que, aunque se coloquen filtros, “muchos sitios pornográfricos conseguirán superar esa barrera”.
Desde un cibercafé de Víctor Mercante 1127, Daniel Ibarra manifestó su bronca por la medida. Si bien la información oficial decía que su local había sido cerrado por no estar en regla con la Municipalidad, no dejó de despotricar contra la obligación de instalar filtros. “No hay forma de impedir definitivamente el acceso a esos sitios”, se quejó. “Hace doce años que trabajo en esto, estuve hablando con muchos colegas y opinamos lo mismo. Si instalás algo que te filtre una palabra, como sexo o pornografía, dejás afuera un montón de páginas e incluso de mails, que la incluyen”, argumentó, para recordar: “A mí me preguntaron si tenía filtros, y yo les dije que no existían”.
Lo cierto es que con el cierre de dos locales, la norma que impone restringir el acceso a las páginas porno ya muestra su vigencia. Y a juzgar por lo que dicen los que están en el negocio, podría hacer estragos. Por lo pronto, desde Moralidad Pública fueron claros: “Los operativos se seguirán realizando”.
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