LA POLICÍA ESPAÑOLA IMPIDIÓ UN SUICIDIO COLECTIVO PACTADO POR INTERNET
Un juzgado de la ciudad española de Zamora ordenó la internación en un centro psiquiátrico de tres jóvenes que presuntamente se pusieron de acuerdo a través de Internet para un suicidio colectivo que pretendían consumar en una casa rural de Lober de Aliste (Zamora).
Los jóvenes -dos de ellos de Madrid y el otro de Gijón- tienen entre 26 y 30 años, cursaban las carreras de ingeniería, informática y arquitectura, y fueron acusados por el juez de un presunto delito de inducción al suicidio, según fuentes judiciales.
La investigación policial se llevó a cabo en coordinación con agentes de la policía judicial de Madrid, después de que unos periodistas hubieran denunciado la existencia de un foro de Internet en el que se planeaba un suicidio colectivo.
Los investigadores judiciales determinaron que, en principio, no existían razones aparentes para que los jóvenes desearan quitarse la vida. Presuntamente pretendían suicidarse mediante la inhalación de monóxido de carbono. Los jóvenes fueron detenidos el pasado miércoles.
Los periodistas alertaron a la policía después de descubrir que varios jóvenes habían dejado constancia en un chat de que querían poner fin a sus vidas juntos, como ya ha ocurrido en otros países. Los dos reporteros ocultaron su identidad para ganarse la confianza de los miembros del foro e incluso llegaron a conocer a alguno de los jóvenes implicados en este intento de suicidio colectivo.
La detención se produjo poco después de que los jóvenes llegaran a la casa rural que habían alquilado en Lober, una pequeña localidad de 63 habitantes situada en la comarca de Aliste, junto a la Sierra de la Culebra, al noroeste de la provincia. Los policías actuaron con tanta cautela y rapidez que los vecinos del pueblo no se dieron cuenta de su intervención.
Tras la detención, los agentes efectuaron una inspección en la casa rural, donde encontraron carbón para quemar, una paellera y un medidor de monóxido de carbono que, según fuentes judiciales, iban a utilizarse para el suicidio.
Los detenidos prestaron declaración durante más de tres horas en el juzgado y posteriormente fueron trasladados al servicio de psiquiatría del hospital Provincial de la ciudad. La decisión judicial responde a una medida cautelar para evitar que lleven a cabo su intención de suicidarse.
Según apuntó el subdelegado del Gobierno en Zamora, ni el lugar elegido para llevar a cabo el suicidio colectivo -una casa rural en el pequeño pueblo de Lober de Aliste- ni sus habitantes tenían relación alguna con ninguno de los detenidos y fue elegido “por sus especiales características, que hacían que pudieran pasar inadvertidos”, señaló Carlos Hernández.
Aunque el diario La Opinión de Zamora apuntó la posibilidad de que los implicados en el caso podrían formar parte de una secta satánica, los investigadores no han encontrado una conexión evidente con este tipo de organizaciones.
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