LA POLICIA TUCUMANA DESMIENTE EL HALLAZGO DE UN CUERPO
La Policía de Tucumán desmintió esta tarde que se haya encontrado un cuerpo en las afueras de esta capital, en el marco de la intensa búsqueda de la maestra Angela Argañaraz.
Fuentes extraoficiales de la fuerza habían anunciado este mediodía que un cuerpo de una mujer había sido hallado en la localidad de Ticucho, a unos 30 kilómetros de la capital provincial, pero luego lo desmintieron. Tras el confuso cruce de versiones, se espera que la fiscal penal Adriana Giannoni, que dio una orden expresa de no hablar con la prensa, aclare la situación.
La funcionaria judicial se encuentra en el paraje donde se informó inicialmente que habría sido descubierto el cuerpo de una mujer adulta, que se presuponía era de Argañaraz.
En tanto, la fiscal solicitó la detención de las docentes Nélida Fernández y Susana Acosta. Las mujeres comparten un departamento en el centro de la capital tucumana, que el jueves fue allanado.
Acosta es compañera de trabajo de la maestra desaparecida. Y fue la última persona que se comunicó con ella. Por eso, el lunes pasado declaró ante la fiscal. Contó que ese día había arreglado encontrarse con Argañaraz para ir juntas al colegio, pero que la mujer nunca llegó.
El jueves, la fiscal ordenó que la Policía allanara la casa de Acosta (donde también vive Fernández). Asimismo, Gianonni dispuso que el automóvil Ford Orion (pertenece a Fernández) fuera sometido a una serie de pericias.
Argañaraz vive en El Manantial (localidad ubicada en la periferia de la capital) y el lunes, poco después de las 6, salió de su casa, para tomar un ómnibus de la línea 103, en el que va todos los días a su trabajo, pero no llegó a destino.
La mujer es docente del colegio San Francisco, ubicado en calle Marcos Paz al 600, en pleno centro de la capital, y como sus compañeros se preocuparon por su ausencia comenzaron a llamarla al celular, pero tenían como respuesta el contestador automático.
Angela fue vista por última vez el lunes, cerca de las 7, en el momento en que subía a un taxi o remís en la esquina de avenida Alem y Lavalle. El auto era un Fiat blanco, modelo Uno o Duna, y tenía vidrios polarizados, según dijeron los testigos.
Una de las líneas de investigación intenta identificar al auto y a su conductor, que tampoco aparecieron hasta ahora. Los investigadores no descartan la hipótesis de que se trate de un violador que trabaja de remisero o se hace pasar por chofer.
La Policía cree que esta persona puede estar vinculada al crimen de Lebbos, quien desapareció a bordo de un remís y luego apareció estrangulada. También investigan si tiene relación con un hecho ocurrido el 8 de julio. Ese día una mujer tomó un remís y el chofer la amenazó con una pistola, le colocó un par de esposas e intentó llevarla a un lugar despoblado, pero ella se escapó tirándose del coche.
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