LA POPULARIDAD DE BUSH SIGUE CAYENDO
El paso del huracán Katrina por la costa sur de Estados Unidos en el Golfo de México no sólo provocó una enorme devastación material y una gran cantidad de muertes, que las autoridades estiman en miles, sino que, además, está provocando una nueva caída en la imagen que tienen los estadounidenses de su presidente, George W. Bush.
Según una encuesta publicada por The Washington Post y realizada por el diario y la cadena ABC News, el 54 % de los estadounidenses desaprueba la respuesta que dio Bush al desastre causado por Katrina, aunque, al mismo tiempo, el 57 % cree que las autoridades locales y estaduales deben compartir la responsabilidad por los problemas.
En el sondeo hay además una clara línea racial que confirma que la comunidad afroestadounidense percibió la presunta lentitud en la respuesta a la tragedia como una señal de racismo. Así, mientras entre los negros tres cuartas partes de los consultados consideran que la ayuda habría llegado más rápida si los afectados no hubieran sido en su mayoría negros y pobres y el 63 % señala las respuestas como un índice de que se mantiene la inequidad racial, tres cuartas partes de los blancos consultados dicen dudar de que el gobierno hubiera respondido más rápido si fueran otros los afectados y el 70% rechaza que se haya puesto de manifiesto una presunta inequidad racial.
Tras el paso de Katrina, la popularidad de Bush, que ayer se empeño en señalar que el tema racial no jugó ningún papel en la respuesta del gobierno a la tragedia, (Edición impresa), cayó al 42 por ciento, el mínimo desde que asumió y tres puntos por debajo de la última medición de la misma encuesta, antes del huracán.
Paralelamente, aumentó al 57 % el índice de desaprobación del mandatario, que también creció entre los republicanos. Ahora la mitad de los consultados lo consideran un “líder fuerte”, frente al 62 por ciento de mayo del año pasado, y el porcentaje de los que lo consideran “confiable en crisis” cayó del 60 al 49%.
Más del 60 % de los 1.201 adultos consultados se muestra crítico en general con las respuestas gubernamentales ante el desastre, y la mitad cree que el mayor problema consistió en no tomar lo suficientemente en serio las amenazas.
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