LA POSIBLE REFORMA DE LA LAY ANTITABACO GENERA DUDAS EN RAFAELA
La semana pasada los diputados provinciales Jorge Lagna y Laura Venesia (PJ), acompañados por la cavallerista Miriam Benítez y el radical Santiago Mascheroni, presentaron en la Cámara Baja un proyecto con el que pretenden flexibilizar la ley antitabaco, que entró en vigencia el 1° de enero del año en curso y que prohíbe fumar en locales públicos, sean estatales o privados, en todo el territorio santafesino. Los legisladores proponen habilitar el 30 por ciento de los establecimientos para fumadores, siempre y cuando el local tenga más de 100 metros cuadrados y el espacio esté separado físicamente del resto -incluyendo un acceso propio-.
Ante esta posible modificación de la ley antitabaco, LA OPINION consultó a algunos propietarios de bares y restaurantes de la ciudad, quienes en primer lugar se mostraron sorprendidos por la opción.
“Trabajaron tanto tiempo para sancionar algo, y ya la quieren corregir, por ese lado me preocupo, porque parece que con todas las cosas hacemos lo mismo”, expresó uno de los socios de un bar ubicado en el centro rafaelino. No obstante, el comerciante reconoció no tener una opinión definida al respecto, y planteó otra corriente de pensamiento. “Por otro lado me pongo a pensar que si nuestro local tuviera las dimensiones que se indican -100 metros cuadrados-, podría hacer las modificaciones y captar más gente”.
La dueña de un reconocido comedor local, en contacto con este medio se mostró decididamente en contra de la alternativa, manifestando que sería un retroceso. “Creo que en lo que refiere a bares y confiterías se podría modificar la norma, porque la gente va a esos lugares más que nada a tomar una copa o un café. Pero me parece que en los restaurantes y comedores todo tendría que continuar como hasta ahora, porque no estaría bien que haya gente fumando cerca de la comida de otras personas”, estimó.
Tanto estos dos comerciantes como el resto de los consultados, comentaron que la gente se acostumbró rápidamente a la ley antitabaco. “Cuando nos enteramos de la medida, nos alegramos por el hecho de que íbamos a trabajar más tranquilos, y nos preocupamos porque pensábamos que íbamos a perder mucha gente”, indicó el propietario del bar céntrico, para luego explicar que “con el tiempo nos fuimos dando cuenta de que si bien había gente que se iba, también había gente que volvía. Sucede que hay lugares donde aún se permite fumar, y mucha gente a la que le molesta decidió ir sólo a lugares donde se hace cumplir la ley”.
A FAVOR Y EN CONTRA
Los empresarios gastronómicos de Rosario celebraron la presentación del proyecto “flexibilizador” de la ley antitabaco. Tras aclarar que aún no había accedido al texto de la iniciativa, el vicepresidente de la Cámara Hotelera Gastronómica, Rodrigo Pastor, sostuvo que “la sola discusión de un texto alternativo a la normativa vigente es un reconocimiento de lo conflictivo y dificultoso que ha sido aplicar la ley”.
Por su parte, el impulsor de la norma, el ex ministro de Salud provincial Juan Héctor Sylvestre Begnis, consideró “un retroceso cambiar una ley que tuvo el consenso de todos los sectores incluso de los propios fumadores”.
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