LA PRENSA FINANCIERA INTERNACIONAL, DURA CON EL GOBIERNO
La prensa financiera internacional descargó hoy ásperos comentarios contra la Argentina y su papel que el gobierno del presidente Néstor Kirchner desenvuelve en la larga y fatigosa negociación de su pesada deuda externa.
La edición estadounidense del Financial Times (FT), sostuvo hoy que “el rencor entre Argentina y el FMI comienza a personalizarse”, mientras una tradicional columna latinoamericana del Wall Street Journal (WSJ) dijo que la Argentina “juega sucio” con el Fondo Monetario Internacional.
Según el Wall Street Journal, en el siglo XIX, una moratoria de deuda impaga tan pesada, “bien le podría haber provocado un ataque militar”, porque “la diplomacia de los barcos de guerra, con el envío de militares para reclamar activos- era una práctica aceptada”.
Según la columna “ahora el gobierno de Kirchner parece creer que la Argentina no tiene necesidad de devolver el dinero”.
Agregó que “en los dos años que transcurrieron desde el default, Argentina adoptó métodos crecientemente complicados para decirle a los acreedores que perdieron su dinero”, y hoy su actitud hacia los acreedores no difiere de la de diciembre de 2001, cuando “el Congreso aplaudió de pie” la intención argentina de no pagar la deuda, anunciada por el entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá.
El diario británico reconoció que “las negociaciones entre el gobierno en default y el Fondo Monetario Internacional, su acreedor más importantes, raramente han sido cordiales (…), pero el miércoles, hubo une revuelta sin precedentes en el directorio del FMI”.
En efecto, Italia, Japón y el Reino Unido, tres exponentes del G-7 (los siete mayores países industrializados), se sumaron a las ocho abstenciones en la votación sobre la aprobación de la continuidad de un préstamo a la Argentina.
“El rencor asumió un nuevo nivel”, dijo el Financial Times, para alertar que “a menos que las negociaciones de la Argentina con los inversionistas privados internacionales por los 90.000 millones de dólares de deuda en default tome un rápido giro para bien, el desacuerdo probablemente empeorará”.
Además, dijo, la Argentina se equivoca si su estrategia es la de aislar a la número dos del FMI, Anne Krueguer, dado el respaldo que obtuvo en las ocho abstenciones del directorio el pasado miércoles.
Por su parte, Michael Mussa, ex economista jefe del FMI y ahora exponente del reconocido Institute For International Economics (IIE), dijo que hay un “creciente reconocimiento de que las políticas del gobierno argentino, orientadas a un virtual repudio de su deuda externa privada, son un problema”.
Las autoridades del FMI dijeron que de la vasta abstención durante la votación del directorio del organismo fueron “los continuos ataques verbales de las autoridades argentinas contra los acreedores, el FMI mismo y personalmente sobre Krueger”.
Pero Krueger, designada número dos del FMI por Estados Unidos y muy cercana a la administración Bush, también se inscribe en el marco de las señales mixtas que Washington concede sobre el acuerdo de la Argentina con los tenedores de bonos.
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