LA PRIMERA REACCIÓN OFICIAL
El ministro de Hacienda, Miguel Asensio justificó la demora del Banco Central en aprobar la venta del Nuevo Banco de Santa Fe al grupo Petersen que controla los bancos de San Juan y Santa Cruz. “Es absolutamente lógica. Simplemente se tomó un poco más de tiempo para evaluar los aspectos técnicos que son diversos y variados”, dijo el funcionario al desalentar versiones sobre una oferta que pretende quedarse con parte del imperio de los hermanos José y Carlos Rohm -uno prófugo y el otro preso‑ con solo 133 millones de pesos. El BCRA tenía plazo para adjudicar el negocio el 31 de julio pero postergó esa decisión hasta el 21 de agosto. Así que el ministro salió ayer a poner paños fríos, 24 horas después de que el gremio bancario se declare en estado de “alerta y movilización” ante la “inestabilidad laboral e institucional que generó como consecuencia de las contramarchas del BCRA respecto al Banco de Santa Fe (ver recuadro).
Asensio rompió el silencio sobre un tema ultrasensible en la Casa Gris, pero con definiciones a su estilo. ¿Al gobierno le preocupan las dudas sobre la solidez de la oferta?, le preguntaron. “No, porque el BCRA fue muy claro. Están evaluando los aspectos técnicos”, apuntó.
El Banco Central tenía plazo para aprobar la venta del Banco de Santa Fe hasta 31 de julio, pero decidió tomarse hasta el 21 de este mes. En ese lapso deberá resolver el futuro de la entidad que el gobierno de Jorge Obeid entregó a los hermanos Rohm y ahora -después del escándalo‑ puede quedar en poder del grupo Petersen que preside el empresario Enrique Eskenazi por 133 millones de pesos. Si la operación se concreta, la provincia podría tener un sillón en su futuro directorio.
Ayer, el ministro de Hacienda dijo que el gobierno de Carlos Reutemann no maneja más información que la conocida en público y justificó la demora del BCRA en resolver la venta. “Simplemente se tomó un poco más de tiempo para seguir evaluando los aspectos técnicos de la oferta que son diversos y variados”, dijo.
“La provincia -agregó- sigue atenta a esta situación, en el marco de la normativa que le establece un rol muy preciso y a posteriori de que el Banco Central decida autorizar la operación, para lo cual tiene circulares y resoluciones internas que son aplicables tanto para el Banco de Santa Fe como para otro tipo de instituciones que se transfieren o que cambian de situación jurídica. Eso está previsto en la ley de Entidades Financieras y en la normativa del Banco Central”.
‑Pero ¿al gobierno no le preocupan las dudas y versiones sobre la solidez de la oferta?
‑No. El Banco Central ha sido muy claro: está evaluando aspectos técnicos de una operación que se agrega a otras… Es muy probable que el BCRA necesite un poco más de tiempo porque está con otros temas muy conocidos y de larga data, como la pesificación asimétrica… Estuvo muy ocupado en el análisis de esta situación de cara la misión del Fondo Monetario que visita el país. Este problema de la pesificación asimétrica estuvo en el centro de las negociaciones con la Argentina. Con lo cual, yo debo suponer que es absolutamente lógico que Banco Central requiera más tiempo (para aprobar la venta del Banco de Santa Fe) como consecuencia que está con otros temas de la banca y no sólo la de Santa Fe. A su vez, tiene otros casos puntuales de distintas entidades financieras que van más allá de estos ejemplos que usualmente se mencionan, como los bancos Bisel, Suquía y Bersa. Insisto, va más allá de los ejemplos mencionados. Son diversos casos puntuales que afectan al sistema financiero además del problema global -especuló Asensio.
Tiempo. “Simplemente se tomó un poco más de tiempo para seguir evaluando los aspectos técnicos de la oferta que son diversos y variados”.
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