LA PROVINCIA APROBÓ A CARGILL
La Secretaría de Medio Ambiente de la provincia informó ayer que fueron aprobados los estudios previos para la instalación de una terminal y planta cerealera de Cargill en Villa Gobernador Gálvez.
“La resolución de aprobación es de carácter condicional y la empresa tiene que cumplir un programa permanente de vigilancia epidemiológica que llevaremos a cabo, además, con la participación del Ministerio de Salud”, explicó el secretario del área, Marcelo Terenzio.
De esta manera, quedó completado el trámite necesario, por parte del gobierno, para que la aceitera multinacional comience a la brevedad con las obras, aunque el funcionario destacó que la construcción de la terminal se iniciará cuando se defina la traza entre la autopista y la planta. La medida tomó por sorpresa a los vecinos y grupos ecologistas que cuestionaban el proyecto, quienes se mostraron preocupados ante la decisión de los funcionarios.
“Lo importante es destacar que esta resolución de aprobación no quita que la evaluación termine, ya que se continuará con las auditorias ambientales correspondientes para verificar lo que la empresa se ha comprometido a realizar”, indicó Terenzio y agregó: “Para eso, además, vamos a realizar seguimientos periódicos vinculados básicamente a la emisión de contaminantes gaseosos, polvillo, ruidos y el movimiento vehicular”.
Por otra parte, el funcionario detalló que la obra del puerto cerealero no se pondrá en marcha hasta que este incluida la traza que une la autopista Rosario-Buenos Aires con el establecimiento, y la playa específica para camiones que se ubicará externa a la planta, pero destacó que “a partir de esta aprobación la empresa ya puede empezar con los trabajos que entonces serán seguidos por todas las auditorías del área de medio ambiente”.
“Nosotros lo que evaluaremos será el plan de gestión ambiental y exigiremos, entre otros puntos, un monitoreo de calidad del aire cuando se inicien las operaciones”, puntualizó Terenzio.
Con respecto a los cuestionamientos por parte de algunos vecinos de la zona, el secretario de Medio Ambiente destacó que “la aprobación fue realizada en consideración de lo manifestado por los vecinos que estaban a favor, tanto como de los que habían formulado objeciones. Y también se incluyó las consultas a entidades ecologistas”, agregó.
“Reunimos las distintas opiniones y a nosotros nos toca resolver en miras de un interés general. Puede haber algún particular que no esté a gusto con las decisiones, pero hemos tomado en cuenta las consultas que nos fueron vertiendo las partes”, consideró el funcionario.
“Les aseguramos a los interesados la participación a 10 o 12 reuniones y pusimos a su disposición el informe preliminar que creo es algo inusual”, expuso Terenzio, aunque los vecinos que se opusieron al proyecto no opinan lo mismo.
“Es una cuestión de aprendizaje cultural entre los distintos actores con la responsabilidad que nos cabe a funcionarios, a las ONGs y a los vecinos también. La información en materia ambiental, mas allá de que hay una ley, no se puede concebir si no es pública, consensuada y discutida por todos los sectores de la población”, destacó Terenzio.
Reclaman el informe sobre Santa Clara
Vecinos de barrio Acindar se reunieron ayer con el concejal Pablo Javkin para saber cómo avanza la respuesta municipal luego del pedido de informes acerca del funcionamiento de la aceitera Santa Clara que el edil elevó el 28 de abril. Allí se requería al Departamento Ejecutivo y a la Secretaría de Salud municipal que en un lapso no mayor a los 30 días se otorgase información detallada luego de realizar inspecciones en el lugar y de relevar las patologías que se tratan con mayor frecuencia en el Centro de Salud ubicado en la vecinal Santa Teresita. De hecho, los vecinos denuncian desde hace tiempo las secuelas que deja en la salud de los habitantes el polvillo que despiden los silos.
Indignación de un grupo de vecinos
Los vecinos de Ibai Ondo, la zona afectada por el proyecto de la terminal portuaria, que cuestionaron desde un principio el impacto ambiental de la obra, junto a grupos ecologistas, el Colegios de Arquitectos y ediles de la oposición de la vecina localidad, expresaron su sorpresa e indignación ante la medida conocida ayer.
“Nos toman por estúpidos ya que nos pidieron una opinión sobre un informe previo cuya réplica presentamos el pasado 30 de abril y no nos hicieron devolución alguna. Ahora, nos desayunamos con esta resolución”, dijo la vecina Graciela Lázzari, quien agregó: “No nos vamos a quedar de brazos cruzados ante el abuso de los grandes poderes económicos”.
Por su parte, el concejal Luis Sánchez expresó –aún sobresaltado por la noticia–, que “no se está cumpliendo con la ley de medio ambiente. Vale sólo imaginar a 2.500 camiones diarios transitando por esa zona, que es urbana, para tener una dimensión del gravísimo inconveniente ambiental que afectará no solo a los barios linderos sino a toda la ciudad”, sostuvo el edil.
“Es una burla. Terenzio se había comprometido a expedirse sobre los aspectos a los que hicimos réplicas. Esto pone en duda el funcionamiento normal de las instituciones y arroja un manto de sospechas y oscuridad sobre todos los funcionarios que aprobaron esto”, sostuvo Lázzari.
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