LA PROVINCIA CONSTRUYE 950 VIVIENDAS EN LA CIUDAD
Unas 950 viviendas están en construcción, en la ciudad, a cargo de la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo, la mayoría para ser destinadas a familias afectadas por la catástrofe hídrica de 2003 y, a su vez, una porción para agentes públicos. La cifra no está incluida en el Plan Federal lanzado en 2004 por el gobierno nacional, que asignó a todo el territorio provincial 10.000 unidades.
El impacto de esas 10.000 viviendas comenzará a medirse de manera efectiva el año próximo, si bien se desconoce cuántas de esas unidades corresponderán finalmente a esta ciudad. Pero sí se sabe que las licitaciones abiertas en diciembre para 1.500 viviendas en Santa Fe y Rosario quedaron en suspenso: los montos propuestos por las empresas superaron holgadamente el presupuesto oficial.El próximo intento será en abril: el 7 se abrirá una licitación para Santa Fe y el 8 para Rosario.El titular de la Dirección Juan José Morín estimó que en la provincia hay 200 mil familias con déficit habitacional, de las cuales un buen número corresponden a las dos ciudades más grandes. El dato surge del censo poblacional de 2001, que reveló una amplia cantidad de grupos familiares que habitan viviendas en condiciones muy restringidas, sin agua potable ni baño, con piso de tierra, y construcciones de paja y cartón. Y si bien en el registro único de inscripción permanente que posee la Dirección se cuentan unas 80 mil familias, la mayoría de Santa Fe y Rosario, “sabemos que hay muchas que viven en villas miseria, no tienen ingresos”, y no figuran en el listado.
LA CIUDAD CRECE AL NORTE
De las 946 viviendas en ejecución, dentro de esta ciudad y a cargo de la provincia, 784 estarán destinadas a familias afectadas por la catástrofe hídrica de 2003. De ese total, hay un plan de 400 para empleados públicos de acuerdo a una escala de prioridades: policías, maestros, empleados de la salud y otros agentes de la provincia. Se estima que para fin de año estarán concluidas. Por ahora sigue la construcción de 300 en Peñaloza y Padre Quiroga, y 100 más en Callejón El Sable. Están tipificadas como “viviendas evolutivas con cocina lateral”.
A éstas se suman 384 viviendas en Cabaña Leiva, en un predio ubicado en la ruta 11 y Teniente Loza. También serán destinadas a familias inundadas, pero que no sean empleados públicos. En este caso son unidades evolutivas abiertas, “preparadas para que la propia familia pueda hacer la terminación y la ampliación”.
En las próximas semanas y en base a un entrecruzamiento de datos entre el registro de inscripción permanente y el Ente de la Reconstrucción, se van a establecer las prioridades para la adjudicación. De allí saldrá la lista de potenciales beneficiarios que, a la vez, tendrán que ir a sorteo.
“El costo de financiación es muy económico”, aseguró Morín: el pago de las primeras 400 es a 30 años con el 1.5 % anual de interés. Para el resto, el plazo es mayor y el interés menor.
Además, se están edificando 64 viviendas para Adul y Apul (UNL) en Callejón Roca, cuatro cuadras al este de A. Del Valle, en un terreno que es de la Universidad Nacional del Litoral, muy cerca de uno de los barrios erigidos por Cruz Roja Alemana para inundados. Otras 98 son para CGT-UPCN, en Aristóbulo del Valle y Callejón Funes.
TERRENOS, INFRAESTRUCTURA Y SERVICIOS
¿Hay terrenos suficientes como para cumplir con la cantidad de viviendas que prevé el plan? De acuerdo a lo explicado por Morín “las empresas se han presentado en la ciudad con 2.510 lotes posibles, un número interesante con diferentes condiciones de infraestructura entre uno y otro”. A este cálculo se suman terrenos del Plan Arraigo diseminados en la traza de la ex circunvalación norte y otros más que fueron expropiados por la provincia dentro de la emergencia por inundaciones.
“Para la ciudad no hay inconvenientes graves en cuanto a terrenos, aunque sí que necesitan una inversión importante en infraestructura”, advirtió el funcionario. También habrá que coordinar con la Municipalidad la prestación de los servicios esenciales en los nuevos barrios. Mientras tanto, un porcentaje de los terrenos se dejan reservados a espacios de servicios, espacios comunitarios y espacios verdes.
No es un tema menor: el traslado de familias y la creación de nuevos barrios, involucra la necesidad de, al menos, escuelas y centros de salud, además de las imprescindibles redes de servicios y el transporte que garanticen condiciones dignas de vida.
En cifras
946 es la cifra exacta de viviendas que está construyendo la provincia en esta capital.
784 unidades serán destinadas a familias afectadas por la catástrofe hídrica de 2003.
400 de esas 784 serán adjudicadas a agentes públicos, dando prioridad a policías, maestros, empleados de salud y demás reparticiones; estarán distribuidas entre Peñaloza y Padre Quiroga, y Callejón El Sable.
384 viviendas más se construyen en ruta 11 y Teniente Loza. Son para inundados, pero no empleados públicos.
64 viviendas más se erigen sobre Callejón Roca, cuatro cuadras al este de A. del Valle, destinadas a Adul y Apul.
98 unidades están siendo construidas en A. del Valle y Callejón Funes, para CGT-UPCN.
10.000 viviendas serán construidas en la provincia, en el marco del Plan Federal.
Ladrillos y mano de obra se buscan
Las 10.000 viviendas que corresponden a Santa Fe en el marco del Plan Federal están incluidas en un proyecto de 120 mil, de las cuales esta provincia, Córdoba, Buenos Aires y Capital Federal tienen el 55 por ciento asignado.
Para este año se espera el anuncio de un nuevo plan, esta vez de 180 mil unidades. Aun sin esa perspectiva, la actividad de la Dirección de Vivienda y Urbanismo va en abrupto crecimiento: “En 2004 inauguramos algo menos de 1.000 viviendas; en 2005 tenemos en ejecución 4.300 en 330 planes distintos, y vamos a adjudicar otras 10.000”, estimó su titular Juan José Morín.
De los cálculos del funcionario surge que el próximo año “vamos a tener en construcción 13 ó 14 mil viviendas (en toda la provincia). Es un número importante para lo que tiene que manejar la Dirección y para las empresas que tienen que ejecutarlas”. Es que hay que conseguir la mano de obra y los insumos para semejante boom de construcción, incluyendo las aberturas, chapas, cemento y la impactante cifra de 98 millones de ladrillos que demanda levantar 10.000 viviendas.
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