LA PROVINCIA LE EXIGE A AGUAS QUE INVIERTA $20 MILLONES EN EL 2004
El gobierno provincial le exige a Aguas Provinciales de Santa Fe un plan de inversiones de 20 millones de pesos para mejorar la prestación del servicio durante 2004, una cifra que coincide con las previsiones del saldo operativo que tendrá la compañía de capitales franceses al término de 2003. Así lo aseguró ayer el ministro de Obras y Servicios Públicos santafesino, Edgardo Berli, y adelantó que la administración provincial intentará sellar un acta que se rubricará la semana próxima.
También el gobernador Carlos Reutemann aludió anoche al tema, con un discurso duro: “Los contratos se hicieron para cumplirlos y si no lo hacen que se vayan”, dijo al arribar a una cena con representantes de la Real Academia Española que tuvo lugar en la Bolsa de Comercio de Rosario.
“Aguas Provinciales debe cumplir al pie de la letra el contrato, ya que hubo una readecuación del contrato y hubo obras con las que no cumplieron”, azuzó el mandatario santafesino, y recordó que las compañías de servicios privatizadas “ganaron mucha plata” durante la década pasada.
Por su parte y en diálogo telefónico con La Capital, Berli remarcó que el plan de inversiones se centra “en la necesidad de obras impostergables” relacionadas con las prestaciones de agua, tales como el mejoramiento de la presión en la distribución del fluido por las redes; y cloacales, como la planta de tratamiento de efluyentes en Rafaela, que está al borde del colapso. En todo caso, queda afuera de carpeta todo lo relacionado con la expansión de las redes.
A diferencias de lo ocurrido con otras privatizadas, el gobierno provincial y Aguas alcanzaron a firmar en octubre de 2002 un “acuerdo transitorio” para capear el período más álgido de la crisis, que eximió a la empresa de sus obligaciones de inversión durante los últimos dos años.
Ese acuerdo contemplaba un ámbito de discusión para un nuevo marco regulatorio y contractual, que en principio debía resolverse antes del 16 de diciembre de 2002 pero nunca se concretó. Durante 2001 y 2002 la empresa obtuvo resultados positivos anuales del orden de los 20 millones de pesos, que se aplicaron para pagar vencimientos de deudas.
A un mes y medio de la entrega del poder al gobernador electo Jorge Obeid, Reutemann adoptó, en sintonía con el gobierno nacional, endurecer su posición dejando de lado el acuerdo de emergencia, con la intención de dejarle oxígeno al próximo mandatario para que lleve adelante la negociación de fondo durante ese lapso, según Berli.
El plan de obras solicitado por el gobierno santafesino a la empresa se fundamenta en trabajos técnicos y los dictámenes del ente de control sanitario. Aunque no hace ninguna referencia a los fondos que requerirán para su concreción, el costo del conjunto de obras que exige la provincia (casi 20 millones de pesos) coincide con el saldo de caja antes de la cancelación de intereses previsto para 2003. En otras palabras, el gobierno pretende que ese saldo que le queda a la compañía se destine a la realización de obras de mantenimiento y no al pago de la deuda.
El ministro de Obras Públicas evitó ayer puntualizar sobre los proyectos que se le exigirán a la compañía hasta no esté cerrado el nuevo acuerdo. Según el funcionario, la semana próxima el Enress le elevará un dictamen -después de que ayer Aguas de Santa Fe respondiera a un pedido de ampliación de información- y entonces finalmente el Ejecutivo santafesino tomará su decisión.
Berli reconoció que “todavía se están discutiendo algunos puntos con la empresa”, pero insistió que “la decisión está tomada y parte de la necesidad de que todas estas obras no pueden volver a sufrir nuevas postergaciones”.
Sobre una eventual salida del grupo francés Suez de Aguas Provinciales, Berli resaltó que más allá de la decisión que adopte la compañía sobre su futuro de permanecer en Santa Fe se debe establecer un nuevo marco regulatorio.
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