LA PROVINCIA LICITARÁ LA CONSTRUCCIÓN DE ESCUELAS
El gobierno de la provincia será el responsable de elegir la ubicación y convocar a licitación para construir las 36 escuelas asignadas a Santa Fe, en el marco del plan para levantar 700 unidades educativas en todo el país, según confirmó un vocero del palacio Pizzurno ante la consulta de El Litoral.
En una declaración oficial, el titular de la cartera educativa, Daniel Filmus, explicitó que “hay que remontarse varia décadas atrás para encontrar un programa de esta magnitud, con recursos nacionales y con ejecución descentralizada, que incorpora tantos recursos y tantas escuelas nuevas para el país. Es una muestra de que la educación puede volver a ocupar un lugar central dentro de la agenda política y en las demandas de nuestra gente”.
La licitación por parte de la provincia para la construcción de 36 escuelas significa que administrará una inversión de 33.129.600 pesos, lo que importa un 7,83 % de la inversión total a nivel nacional. Córdoba -por mencionar un distrito tradicionalmente equivalente a Santa Fe- recibirá 7,53 % de la inversión total y la ciudad de Buenos Aires el 7,53 %.
La propuesta del plan es la construcción de “edificios racionales que recuperen los materiales de cada región y que respondan a una vida útil prolongada con bajo costo de mantenimiento”. Así, por ejemplo, Entre Ríos levantará incluso una escuela flotante en su área de islas.
Entre los datos significativos del análisis comparativo se puede destacar que con presupuestos similares, Santa Fe y Córdoba no construirán escuelas rurales sino urbanas en todos los casos. Pero mientras nuestra provincia prevé levantar 36 escuelas (41.412 metros cuadrados) para 12.740 alumnos, en Córdoba serán 53 establecimientos educativos (37.285 metros cuadrados) para 9.124 alumnos.
Para mobiliario y equipamiento informático, el presupuesto asignado a Santa Fe es de $ 1.917.563. En este caso, la cifra es menor a la de Córdoba, a la que se le asignaron $ 2.184.091 por el mismo concepto.
Siempre de acuerdo con las planillas oficiales, a Santa Fe se le asignan 326 computadoras y 83 impresoras, mientras que Córdoba suma 475 ordenadores y 132 impresoras.
Como se sabe, el plan anunciado el jueves último por el presidente Néstor Kirchner abarca 700 escuelas, 4.240 aulas y el beneficio de 225 mil alumnos en todo el país, con una inversión total de más de 463 millones de pesos, que será financiada por el BID.
“Argentina -explicitó Filmus- tiene dos problemas educativos: los cualitativos y los cuantitativos. Hay muchos chicos que no están dentro de la escuela, que no tienen oportunidades educativas, y muchos otros que están dentro de la escuela pero no reciben la calidad de educación que todos deseamos”.
El ministro detalló que el principal problema que aborda el plan es el de generar la infraestructura para que los alumnos completen los 10 años de escolaridad obligatoria planteados en la ley, por lo que el mayor esfuerzo está destinado al tercer ciclo de la Educación General Básica.
En el plan nacional, el 49 % de la inversión es para EGB 3 y Polimodal, a lo que se suman 33 % para EGB 1 y 2, 11 % para educación inicial y 5 % para educación especial. Pero la distribución específica en cada provincia se resuelve según el criterio del distrito.
Con clima electoral
Sin las características del crédito del Bid, sin plazos oficialmente especificados para las obras y sin los detalles de cómo se financiará al personal necesario para hacer funcionar a las escuelas, el anticipo formulado por el presidente Néstor Kirchner el jueves último parece haber salido de los sobrios cauces del “estilo K” en materia de anuncios.
Si bien nadie ha discutido la necesidad de la inversión en educación, tal vez el clima electoral apuró los tiempos. El mismo Kirchner es prescindente en elecciones como la de Santa Fe, pero ha asumido que su destino está “atado” al del PJ bonaerense. Y en el plan de 700 escuelas, casi $ 104 millones (el 24,6% de la inversión total) está destinado al distrito de Felipe Solá, quien busca su reelección con decidido respaldo del patagónico.
En los corrillos oficiales se reconoce que -si todo marcha bien- las obras recién se iniciarían en 2004 para inaugurarse en 2005. Y que el proyecto deberá afrontar con inciertos recursos provinciales -jaqueados por las exigencias del FMI- el presupuesto necesario para que las nuevas escuelas funcionen.
Las tensiones oficiales en materia de anuncios de obras no se limitan al plan de las 700 escuelas. La semana pasada el ministro de Economía, Roberto Lavagna, anticipó a los representantes de la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA) que este año no habría recursos para obras públicas. Los esfuerzos presupuestarios están fuertemente condicionados por la necesidad de mostrar al FMI un convincente superávit primario.
Pero sólo 48 horas después de esa definición de Lavagna, el ministro de Infraestructura, Julio De Vido, dejó trascender a pedido del presidente que activaría el plan de obras públicas, con una inversión de hasta $ 4.500 millones antes de fin de año.
Allí incluyó por ejemplo la reanudación de obras para la construcción de 30 mil viviendas con $ 764 millones, que se sumarán a las 19 mil unidades ya anunciadas hace un par de meses. Incluso el ministro mencionó otras 12 mil viviendas nuevas en un horizonte cercano.
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