LA PROVINCIA NO LOGRA USAR BIEN SUS RECURSOS
El presupuesto provincial de casi cinco mil millones de pesos previsto para 2005 está subejecutado en prácticamente todas las áreas del gobierno. El año está exactamente en su promedio, y ya se empiezan a trazar los primeros rasgos para el cálculo de gastos y recursos de 2006 (ver aparte). Sin embargo, según apuntaron diversas fuentes a El Litoral, lo ejecutado en algunas jurisdicciones del presupuesto vigente no supera el 40%.
El Ministro de Hacienda, Walter Agosto, no quiso hablar de cifras pero admitió el desfasaje. “Existen distintas situaciones según las áreas, pero en general lo que uno observa a la fecha es que hay un grado de subejecución”.
El tema no pasa desapercibido para el Gobernador, quien ha repetido las reuniones con sus ministros intentando imponer otra impronta. De hecho, la subejecución se traduce en proyectos no realizados, obras no construidas y acciones de gobierno no cristalizadas.
“Es un tema que nos preocupa y es lo que habitualmente hablamos con el Ing. Obeid para seguirlo y controlarlo. Dentro de ese marco se encuadran las reuniones no de gabinete, pero sí con Hacienda, dos o tres ministros y el gobernador, tratando de acelerar estos tiempos”.
CUELLO DE BOTELLA
El rezago tiene varias aristas, y al parecer, hasta el elevado monto de dinero disponible para gastar se torna un condicionante. Algunas carteras, como Obras Públicas, poseen un presupuesto diez veces mayor al que solían tener en los últimos años. “El Estado no estaba acostumbrado a ejecutar ese nivel de obras -460 millones de pesos en 2005 contra 40 millones en años de crisis-, y ello implica un cuello de botella; no es lo mismo tener que formular cinco proyectos que tener que hacer 60”. El ministro advirtió que esto repercute también en el sector privado, porque las empresas locales con las que interactúa el Estado “no tienen capacidad para llevar adelante un programa de esta envergadura. Entonces comienzan a aparecer propuestas sobrevaluadas en las licitaciones y esto vuelve a ser una dilación porque hay que licitar de nuevo. Al mismo tiempo, se demora la ejecución de las obras porque no es lo mismo que una empresa tenga cinco simultáneamente a tener una sola que dirigir”.
INEFICIENCIAS
Bien podría ser éste un problema envidiable: tener más recursos de los que en la práctica se llegan a gastar. Sin embargo, el ministro reconoció que la lentitud también es mérito de “las ineficiencias propias que puede haber en toda gestión de gobierno”, de las anomias estructurales del Estado y de la falta de formación del personal.
“Hay un problema de fondo, sobre todo en algunas áreas y temáticas -explicó a El Litoral-. Hoy, el Estado no tiene capital humano para elaborar los proyectos necesarios, y también allí hallamos un cuello de botella. Hay que reclutar nuevos profesionales pero hay que ir con cautela; es una tarea que insume tiempo y se resuelve gradualmente”. Agosto graficó con un ejemplo. “Hoy, la discusión salarial que se está dando con cierta dinámica, hace muchos años que no existía. Lo que pasa es que deben ser apenas 5 las personas en todo el Estado que están con plena capacidad para analizar y administrar las políticas de los escalafones del sector público. En muchos lugares hay que ir recomponiendo esa masa crítica o fortaleciendo la que ya está”.
En este contexto, el funcionario fundamentó la recomposición salarial del sector público no sólo por la necesidad social que implica, sino por el incentivo que representa. “Acá hay una pirámide muy achatada que estamos tratando de descomprimir para que quienes tienen funciones profesionales puedan contar con un incentivo por el desarrollo de sus tareas. Son problemas estructurales, que no se resuelven de un día para el otro”.
PREOCUPACIÓN COMPARTIDA
El ministro rehusó dar cifras precisas sobre la subejecución en cada cartera porque, precisamente, existe un alto nivel de variabilidad.
“No quiero dar un número preciso porque esto tiene que ver con cada área. He hablado mucho de Obras Públicas, pero Educación, por ejemplo, tiene un componente muy fuerte que es el personal, entonces siempre tendrá más ejecución que otros. Hay que analizarlo de manera desagregada”, explicó.
Para el consuelo, Agosto eligió la comparación. “Esta dificultad en la ejecución de programas y acciones se da en todas las provincias. Hablo mucho con mis pares y esto preocupa, incluso, a los funcionarios nacionales. Es verdad que hoy existe un elevado nivel de recursos, pero el desafío es no gastar simplemente, porque si ésa es la cuestión, hay gastos que hasta nos permitirían sobreejecutar un presupuesto. De lo que se trata es de ejecutar los programas de gobierno”.
PREPARATORIAS PARA EL 2006
Agosto confirmó que esta misma semana serán las primeras reuniones para comenzar a diseñar la metodología con la que se elaborará el presupuesto para el año que viene. Según dijo, la proyección de gastos y recursos deberá tener en cuenta algunos requerimientos adicionales planteados por la ley nacional de Responsabilidad Fiscal.
“Uno de ellos -adelantó- es plantear un esquema de mediano plazo con la formulación de un presupuesto que se denomina plurianual, de modo que allí vamos a tener que poner el esfuerzo para contar con un marco aproximado de lo que deben ser las finanzas públicas en los próximos 2 años de gestión”.
Asimismo adelantó que en el mes de agosto, la Nación deberá enviar a cada provincia el marco macro fiscal. “Esto es fundamental porque allí se plantean las proyecciones que hace la Nación para el comportamiento de las principales variables macroeconómicas, que en definitiva darán el encuadre general para el proyecto del presupuesto provincial”.
Las próximas semanas serán destinadas a las reuniones preparatorias para derivar luego en las conversaciones que se iniciarán con las diferentes áreas de gobierno que buscarán evaluar las necesidades particulares.
“Seguramente vamos a tener una continuidad o ratificación de las líneas de acción que se intentaron poner en marcha este año”, anticipó Agosto.
El ministro reiteró que al igual que en la Nación, el “norte” de la gestión provincial en términos económicos sigue siendo el equilibrio fiscal. “Eso nos permite tener autonomía y llevar a adelante acciones de gobierno con relativa tranquilidad”, subrayó.
El ministro no descartó que, en el futuro, la provincia trabaje en función de presupuestos participativos, como ya lo hace el municipio de Rosario. “Son mecanismos interesantes; me parece que a nivel de los gobiernos locales (por los municipios) se torna algo más sencillo que en el orden provincial. Igualmente, es una tarea que nosotros no descartamos; seguramente será difícil aplicarla para este nuevo presupuesto, pero está dentro de nuestras ideas, al menos esbozar un principio de gradualidad en esa temática en lo que resta de la gestión”.
Este contenido no está abierto a comentarios

