LA PROVINCIA NO SABÍA QUE EN EL PUERTO HAY ROPA PARA INUNDADOS
“Ignorábamos completamente que hubiera ropa para los inundados de Santa Fe en un galpón de Rosario”, confirmó ayer a La Capital el subsecretario de Emergencia de la provincia, Ricardo Vergara. El funcionario señaló que la responsable del Ente Administrador del Puerto Rosario (Enapro) María Herminia Grande, “jamás” le comunicó la existencia de esta ayuda humanitaria. Pero ella tampoco dio cuenta de esto a los responsables de la Dirección Provincial de Defensa Civil, ni a la titular de la Secretaría de Estado de Promoción Comunitaria, Celia Arena. Recién ahora, las autoridades del gobierno santafesino pondrán manos a la obra para tratar de que lleguen a manos de los damnificados por las inundaciones las prendas y el calzado que fueron donados durante la crisis hídrica más grave de la historia de la provincia.
En la edición de ayer, La Capital reveló que en un galpón del puerto de Rosario, ubicado en Cerrito y avenida Belgrano, hay dos montañas de ropa, calzados y colchones, producto de donaciones para los inundados de la ciudad de Santa Fe. A 90 días de que el agua arrasara con un tercio de la capital provincial, las mercaderías todavía no llegaron a sus verdaderos destinatarios.
Si bien las donaciones permanecen en un galpón privado, están bajo la custodia y supervisión del Enapro. Grande explicó a este diario que comunicó que había un remanente de ropa y calzado disponible al coronel Gustavo Trulls, perteneciente al Ejército Argentino y a cargo del Grupo Aéreo de Artillería 121 (Gada) que tiene un depósito en avenida General Paz 8300 de Santa Fe.
Pero la responsable del Enapro nunca notificó de esta existencia a las autoridades del Ejecutivo provincial, y específicamente al titular de la Subsecretaría de Emergencia, creada por decreto el 26 de mayo pasado.
En ese sentido, Vergara confirmó que se enteró de que en un galpón del puerto de Rosario había ropa donada para los inundados de Santa Fe a través de la nota publicada por este diario. El funcionario subrayó que el ministro de Gobierno, Carlos Carranza, “también desconocía este hecho”.
El subsecretario de Emergencia adelantó que buscará la manera de lograr que esas donaciones lleguen a Santa Fe y dijo no saber “por qué razón esas cosas están en manos de las autoridades del Enapro”.
Vergara admitió que el coronel Trulls “está en permanente contacto con la subsecretaría y con Promoción Comunitaria, pero nunca informó nada al respecto”.
Hacerse responsable
“La señora María Herminia Grande tendrá que hacerse responsable y tendrá que explicar por qué no comunicó la existencia de esta mercadería al subsecretario Vergara”, advirtió Cintia Gauna, a cargo del sistema informático Suma que permite registrar las donaciones que ingresan al ámbito del gobierno provincial y saber a dónde se distribuyen.
Gauna confirmó que en Santa Fe todavía hay una existencia 185 kilos de ropa que está siendo repartida.
La funcionaria indicó que “a partir del 26 de mayo que se creó la Subsecretaría de Emergencia, la comunicación de las donaciones existentes debieron realizarse directamente a Vergara” y dijo que “la señora Grande deberá explicar por qué no lo hizo y tendrá que hacerse cargo de eso”.
La secretaria de Estado de Promoción Comunitaria, Celia Arena, también señaló que desconocía la existencia de esta pila de ropa y calzado abandonada en un galpón del puerto de Rosario. “La verdad es que no entiendo. Nunca tuvimos problemas con el envío de donaciones, excepto con un cargamento que quedó trabado en la Aduana y que provenía de Miami”, apuntó la funcionaria provincial.
Además consideró que Grande “no debió comunicar que estaba esta mercadería disponible al coronel Trulls, sino a Vergara”. Inmediatamente redobló la apuesta al afirmar que en cualquier caso el militar debió informar a Vergara o a Promoción Comunitaria que existían estas donaciones. “Hay un error de comunicación”, apuntó antes de considerar “inconcebible que esto se sepa por la prensa y no por los canales institucionales correspondientes”.
Además se quejó al saber que en el depósito del puerto hay colchones disponibles. “Hubo un momento en que conseguir colchones fue una preocupación muy grande y es inadmisible que estén ahí tirados”, opinó.
Si bien las aguas bajaron, la emergencia sigue existiendo, a punto tal que todavía hay unas dos mil personas que permanecen evacuadas porque sus casas no se pueden habitar y las necesidades reales de la gente siguen siendo demasiadas
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