LA PROVINCIA SE CONTACTARÁ CON LAS FAMILIAS DE LOS NIÑOS EXPLOTADOS EN LA ZAFRA SANTAFESINA
El titular de la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti), se refirió al trabajo que realizan cerca de una docena de niños en la zafra azucarera del norte santafesino. En diálogo con el programa De Radio Somos, que se emite de 16 a 19 por LT10, José Luis Bermúdez, dijo que “esto nos deja la clara evidencia de que se sigue explotando a los chicos en la zona del norte (santafesino)”.
El funcionario aseguró que “estos empresarios inescrupulosos ponen en desventajas a aquellos que están en consonancia con la gente (…) aprovechan estas circunstancias para fomentar la competencia desleal”.
La noticia se conoció la semana pasada a través del diario rosarino El Ciudadano, en cuyo texto se detallaba la edad de los niños implicados. (VER NOTA RELACIONADA)
Bermúdez aseveró también que lo que agrava la situación es que “últimamente, para hacer la cosecha mucho más rápida se quema la plantación a efectos de que no se tenga que hacer el deschalado”, sino que cuando se hace este procedimiento, se arranca la caña de raíz para tirarla arriba del camión. Pero lo que destaca el funcionario es que el trabajo se efectúa en medio de los restos tóxicos de la quema. Si bien no le compete a su área, Bermúdez se mostró preocupado, no sólo por los niños sino por todos los trabajadores que viven de este trabajo.
“Lo que hemos hecho es dar intervención a la Secretaría de Trabajo, para que se tome contacto con este asunto e inmediatamente se labre la infracción que corresponde”, advirtió el delegado del COPRETI. Posteriormente a este paso legal se convoca al dueño del campo donde se realizan este tipo de tareas, aunque también se hizo saber que en la mayoría de estos casos la cosecha está tercerizada.
Una vez identificado quien está a cargo de la cosecha, esta persona deberá comparecer ante el órgano de trabajo de la provincia. “Pero es muy difícil hacer un descargo cuando hay tanta evidencia”, dijo Bermúdez.
Ante la consulta de cuál va a ser el futuro de los niños que son explotados, el funcionario dijo que “se debe ir a la raíz de todo esto, tomar esto con profundidad, luego de la visita del inspector, este se retira y las actuaciones continúan en Santa Fe (por la capital provincial), el chico está ahí por un último recurso de la familia”.
Tras los descubrimientos, el COPRETI tomará contacto con el niño y con su familia. De allí en más se constatará si efectivamente el niño estaba trabajando como producto de una urgencia irremediable. De constatarse esto, se dará intervención a la Secretaría de Promoción Comunitaria, al municipio local, en pos de tratar de solucionar la situación social de la familia.
SOBRE EL PRESUPUESTO
Respecto del presupuesto del área del COPRETI, que hace algunos meses estaba en trámite, Bermúdez anunció que “se está tratando de conseguir ampliarlo, la semana próxima vamos a ir a visitar el Ministerio de Desarrollo”. Cabe recordar que en este sentido la Provincia y la Nación firmaron un convenio con el objetivo de erradicar el trabajo en negro y el trabajo infantil, pero esto no puede hacerse sin recursos”, dijo Bermúdez.
EXPLOTACIÓN INFANTIL
En cuanto al trabajo infantil, pero en lo referido a lo rural en el sur provincial, el funcionario destacó que la realidad es distinta dentro del mismo conflicto. “En algunos casos son los mismos hijos de los empresarios los que desarrollan las tareas, en eso llevamos a cabo una estrategia de concientización, en la cual los empresarios deben darse cuenta de que sus hijos también son víctimas del trabajo infantil”.
En este sentido Bermúdez dijo que estos niños “no tienen el mismo nivel de estudio que los otros chicos”.
EXPLOTACIÓN INFANTIL EN LA CIUDAD
Se están llevando a cabo reuniones en torno al trabajo de los niños en los semáforos de las distintas ciudades de la provincia. Bermúdez, en este sentido, anunció que se “está tratando de avanzar respecto de la preocupación mencionada y vamos tratando de avanzar, hay un equipo de trabajo que está en el campo de la municipalidad de Santa Fe y otro equipote la Seretaría de Derechos Humanos. Pero si uno se acerca a un chico a pedirle un dato, seguramente le dará un dato falso, se requiere de toda una estrategia para poder llegar a ese chico”.
La otra parte, “también difícil”, según el funcionario, es acercarse a la familia de estos niños, para tratar de explicar o enseñar otras actividades, “sin utilizar a las criaturas”.
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