LA RECAUDACIÓN SUBIÓ UN 15% EN JULIO.
La recaudación tributaria volvió a darle una alegría al Gobierno al ascender a 10.011,6 millones de pesos en julio, con un incremento del 15% respecto del mismo mes del año pasado. En ese monto tuvieron un peso importante el crecimiento económico, la presión fiscal y, en menor medida, la inflación. Sin embargo, el ritmo de aumento de los recursos se vio reducido en los últimos tres meses: hasta abril pasado, el crecimiento interanual superaba el 30 por ciento. Respecto de junio de este año, la recaudación se redujo un 9,4 por ciento.
Según anunció ayer el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, se recaudaron 67.840 millones de pesos en los primeros siete meses del año, un 17% más que en igual período de 2004. En una conferencia de prensa, el funcionario relativizó la influencia del aumento de precios en el resultado fiscal al destacar que el crecimiento “está en orden con el mayor volumen de la economía y un persistente ataque a la evasión” por parte de ese organismo.
El principal motor de ese resultado fue el impuesto a las ganancias, con $ 2081,2 millones y un crecimiento interanual del 27%, debido a que se incrementó el pago de anticipos de sociedades respecto del mismo mes del año pasado. En particular, Ganancias de la DGI creció un 27,9 por ciento. Otro aporte fue el del impuesto a los débitos y créditos en cuenta corriente (cheques), que creció un 18,7%, con $ 799,2 millones.
Unos escalones por debajo se ubicaron las contribuciones patronales, por un alza en el empleo registrado y de las remuneraciones imponibles, reflejadas en un incremento del 21,9%, equivalente a $ 1371,7 millones. En tanto, las retenciones a las exportaciones crecieron un 14,1%, con $ 139,4 millones, por el aumento de las exportaciones y del precio del petróleo. Los derechos de importación subieron un 11,3 por ciento.
La modificación de fechas de pago del gravamen sobre el gasoil y el gas licuado hizo que los ingresos se incrementaran un 32,3%, al sumar 224,8 millones de pesos.
Por otro lado, el impuesto al valor agregado (IVA) creció apenas un 6,9%, al totalizar 3013 millones de pesos. El IVA DGI registró un crecimiento igual al promedio.
MÁS DEVOLUCIONES
El crecimiento, menor que el registrado en meses previos, se debió a una mayor devolución a los exportadores, que subió de $ 88,3 millones en julio de 2004 a 196,7 millones el mes pasado.
En sentido negativo operó la caída de un 8,9% en el impuesto a la ganancia mínima presunta, con $ 83,2 millones, porque creció el cómputo como pago a cuenta del impuesto a las ganancias.
Las consultoras relevadas por el Banco Central esperaban un resultado levemente mayor ($ 10.100 millones) en la recaudación, y creen que el superávit primario de este mes se ubicará en 1676 millones, lo que permitiría obtener unos $ 13.000 millones en los primeros siete meses de 2005, frente a una meta de 15.000 millones para todo el año.
En diálogo con LA NACION, tres analistas privados indicaron que el resultado de julio permitirá consolidar un fuerte superávit fiscal anual, cercano a los 20.000 millones de pesos, pese a que el gasto está creciendo a un ritmo mayor que los ingresos.
Manuel Sánchez Gómez, de MVA, dijo que espera una recaudación anual de $ 119.000 millones y consideró que el impuesto a las ganancias “seguirá marcando un resultado importante durante el resto del año, porque está por encima de lo previsto a principios de año”. En cambio, aclaró, “el IVA está creciendo menos que el PBI nominal”.
Por su parte, Aldo Abram, economista de Exante, enfatizó que “por el momento la inflación no es el factor más importante para explicar el aumento de la recaudación; pero seguramente esto cambiará el año próximo tanto en IVA como en Ganancias, porque no subieron los mínimos no imponibles y por la falta de ajuste por inflación”.
Abram dijo: “La recaudación está presentándose dentro de los rangos esperados y creo que el superávit fiscal será de $ 20.000 millones, aunque el gasto esté subiendo por encima de la recaudación”.
SUPERÁVIT “ENORME”
“El superávit va a ser enorme y va a permitir pagar todos los vencimientos del programa financiero que no pueden refinanciarse por la falta de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, con un leve aumento respecto de lo que se autorizaba en el presupuesto nacional”, indicó el analista.
Según Abram, si se mantuviera el actual ritmo inflacionario el año próximo habría otro salto en la recaudación y el actual aumento del gasto podría licuarse.
En tanto, Miguel Bein dijo que el resultado global de julio se explica por “inflación, precios relativos en favor de los bienes transables y nivel de actividad”.
“El crecimiento de la recaudación converge poco a poco en una tasa similar a la del PBI y la presión tributaria será de un 22,5 por ciento este año”, expresó Bein.
El especialista consideró que para evitar una escalada mayor en el nivel de precios “hay que ser restrictivo en términos fiscales desde ahora, con una política dura”, una alternativa que no parece estar en los planes oficiales, al menos hasta las elecciones legislativas de octubre.
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