LA RED, UNA HERRAMIENTA PARA CONTROLAR EL FUNCIONAMIENTO DE LA ESCUELA
Como en muchos otros hogares, las conversaciones entre Debbie Karl y sus hijos cuando llegan de la escuela suelen ser un escueto intercambio de monosílabos:
Sin embargo, Internet permite ahora que Karl, que reside en Texas, descubra si sus hijos le ocultan algo, como ocurrió con Derek, el menor, que recibió malas notas.
“Mi niño de sexto grado no se ha tomado la molestia de decirme que está reprobando matemáticas por primera vez en su vida”, comentó Karl, profesora de educación media-superior. “Revisé y encontré que él había sacado uno, dos, tres, cuatro y hasta cinco ceros. Llamé de inmediato a su maestro”.
Atrás quedaron los días en que Karl se hubiera llevado semejantes sorpresas sólo cuando el boletín de calificaciones llegaba a su casa o cuando la escuela organizaba una reunión de padres de familia. Un creciente número de profesores y escuelas está publicando las notas en Internet de manera casi inmediata.
Algunos profesores incluyen en la página electrónica la información sobre las tareas pendientes, comentarios, participación en clase o comportamiento de los alumnos.
Muchas escuelas permiten también que los padres verifiquen si sus hijos no tomaron alguna clase o qué alimentos comieron durante el día. A medida que los centros educativos coordinen mejor sus sistemas informáticos, los padres podrán saber también qué libros han consultado sus hijos en la biblioteca y si hay algún retraso en la devolución.
Karl, presidenta de tecnologías informáticas en el Texas State Technical College, ubicado en la población de Abilene, desea que más profesores participen en la iniciativa.
“Si todos usaran esto y lo hicieran con mayor frecuencia, nosotros podríamos involucrarnos más en la educación de nuestros niños”, opinó.
Número bajo
No hay cifras disponibles sobre el porcentaje de escuelas que ofrecen a los padres de familia la posibilidad de consultar información en Internet. Sin embargo, algunos funcionarios de educación consideraron que el número es relativamente bajo, pese a que algunas páginas han estado disponibles desde hace años.
Un vendedor de sistemas para administrar la información de los estudiantes, Pearson Education, estimó que sólo una cuarta parte de sus 16.000 distritos escolares adquiere el paquete opcional de notificación a los padres.
Incluso en algunos distritos que cuentan con la tecnología, no todas las escuelas o profesores la utilizan. Sólo algunas instituciones obligan a que el personal docente participe, aunque algunas veces, los padres pueden presionarlas para recibir la información.
“Ellos saben que su hijo estudió toda la noche y que tenía un examen a las 10.10 de la mañana. Al mediodía, algunos preguntan: «¿Dónde está la nota de mi hijo?»”, relató Kenneth Bird, superintendente de las Escuelas Comunitarias del Occidente de Omaha, Nebraska, que utiliza el sistema PowerSchool de Apple Computer Inc.
El acceso a la red involucra más a la comunidad y “da a los padres la sensación satisfactoria de entender lo que ocurre en la escuela”, dijo Bonnie Bracey, ex profesora, que ahora entrena al personal docente para que utilice la tecnología.
Bird dijo que muchos escépticos se han convencido de que un mejor diálogo ejerce efectos benéficos. Ahora, las reuniones entre padres y maestros pueden concentrarse menos en informar sobre las notas y más en las posibles acciones para mejorarlas.
Antes, los padres tenían pocas oportunidades de dar seguimiento al desempeño de sus hijos. Los boletines de calificaciones y los reportes sobre los progresos de los alumnos se enviaban a intervalos de varias semanas o meses. Las reuniones se realizan sólo una o dos veces al año.
Los profesores llaman a los padres sólo cuando el problema ya se ha planteado. Los informes de evaluación proporcionados a los estudiantes para entregarlos a sus padres suelen “extraviarse” antes de llegar a sus destinatarios.
“Los chicos no siempre traen las malas noticias a casa”, dijo Lynn Brokus, una madre de familia.
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