LA REFORMA POLÍTICA SE ESTANCÓ EN EL CONGRESO
Mientras la prometida reforma política que alienta el Gobierno nunca llega, más de un centenar de proyectos vinculados directamente con este tema esperan en el Congreso una decisión de los bloques de avanzar en una materia reclamada por la sociedad.
Según el último monitoreo legislativo hecho por Poder Ciudadano y la Fundación Konrad Adenauer, denominado “El Congreso bajo la lupa”, son 105 los proyectos con estado parlamentario relacionados con la reforma política que esperan turno para su discusión.
Las razones para explicar este fenómeno son variadas, según a qué legislador se consulte.
Así, por ejemplo, el jefe de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, Juan Manuel Urtubey (PJ-Salta), aseguró que en materia de reforma política el Parlamento “ha avanzado mucho más de lo que los medios reflejan”.
Así, citó como ejemplo los avances en la reglamentación del instituto de la iniciativa popular, instaurado tras la reforma de 1994, y en la depuración de los padrones, cuyo dictamen fue aprobado la semana pasada.
Para Urtubey, la única materia que registra demoras es la eliminación de las listas sábanas. Al respecto, el diputado adjudicó el atraso al hecho de que las propuestas alternativas -como el sistema de circunscripción uninominal-, provocan fuerte crítica en la oposición que “impiden alcanzar la mayoría especial que se necesitan para aprobar este tipo de iniciativas”.
Sin embargo, el diputado del Interbloque Federal Alberto Natale (Demócrata Progresista-Santa Fe), consideró que la escasa iniciativa del Congreso en avanzar en materia de reforma política “responde a una cuestión cultural”.
“La reforma política tiene que venir de los propios dirigentes políticos; es más que una cuestión legislativa o normativa”, precisó.
Por su parte, el diputado radical Luis Molinari Romero (Córdoba), consideró que el mayor obstáculo para avanzar en una reforma política seria está en la concientización de los dirigentes “de que deberían priorizar la calidad institucional a los espacios de poder que podrían perder con los cambios propuestos”.
Del total de 105 iniciativas sin tratamiento en el Congreso, 34 fueron presentadas por el PJ, 24 por el radicalismo, 10 por el Frepaso, 9 por ARI y otro tanto por Acción por la República. El resto corresponde a otros partidos.
Modificación del sistema electoral, voto electrónico, cupo joven, régimen de partidos políticos, y cambios varios al código nacional electoral son algunos de los ítems en los que pretenden introducir cambios.
“El Congreso tiene una agenda propia de reforma política y nadie la ve, porque todos están esperando ver la del Presidente”, opinó la coordinadora de Acción con Políticos de Poder Ciudadano, Laura Alonso, una de las responsables del informe.
En su opinión, el abanico de iniciativas que hay en el Congreso es variado y enfoca un espectro más amplio que el que la opinión pública está acostumbrada a oír. “Eliminar la lista sábana no es la reforma política”, graficó Alonso a LA NACION.
Entre los proyectos presentados figuran seis de reforma del sistema electoral. Uno de ellos propone que se reduzca la cantidad de diputados nacionales, de los 257 actuales, a 128.
También esperan turno para ser debatidos nueve proyectos que proponen el voto electrónico, como lo hacen en Brasil.
Otras iniciativas modifican el cupo femenino; propugnan crear un cupo joven; restringen la polémica difusión de encuestas electorales antes de la votación o inmediatamente después; proponen debates públicos entre los candidatos y buscan reglamentar y controlar la publicidad oficial.
También proponen modificaciones en el tema clave del financiamiento partidario, por medio de controles externos y judiciales, y obligar al Estado a garantizar el dinero necesario para el normal funcionamiento de todos los partidos políticos.
Finalmente, cerca de 50 proyectos propugnan modificaciones al Código Nacional Electoral.
Algunos de ellos se ocupan de tipificar y castigar delitos electorales, desde la dádiva hasta la intimidación para votar por determinado candidato.
Otros se refieren a la organización y publicación de padrones y los antecedentes de idoneidad y ética de los candidatos.
Además hay iniciativas que procuran crear en los padrones la categoría de “desaparecido”, simplificar y unificar criterios para la impresión de boletas y facilitar el acceso al voto tanto de discapacitados (por ejemplo, mediante etiquetas braille en el caso de los ciegos) como de los que residen en el exterior.
Cambios innovadores
En el inventario de iniciativas demoradas en el Congreso también figuran algunos que propugnan cambios innovadores.
Por ejemplo, una establece la creación de una agencia nacional electoral independiente.
Este órgano extrapoder tendría la función de administrar los fondos partidarios -hoy, en manos del Ministerio del Interior- y que se ocuparía de todas las funciones de organización y administración electoral.
Este es uno de los mayores reclamos de varias organizaciones no gubernamentales vinculadas a la reforma política, y sin embargo no estaría entre los puntos centrales que piensa abordar el Gobierno en su reforma política.
Por eso, dicen los que se ocupan del tema, no hace falta esperar al Poder Ejecutivo, bastaría la voluntad política de nuestros representantes para obtener una reforma política integral y efectiva.
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