LA RIOJA: PROFANAN UNA GRUTA EN LA QUE SE RECUERDA A DOS SACERDOTES ASESINADOS DURANTE LA DICTADURA
La gruta se encuentra enclavada en el paraje Bajo de Lucas, entre las localidades de Chamical y Chañar, sobre la ruta nacional 38.
Los sacerdotes Murias y Longueville eran seguidores de la pastoral de monseñor Enrique Angelelli, por entonces obispo diocesano de La Rioja, quien también fue asesinado 20 días después.
Justamente, este último crimen se produjo cuando Angelelli regresaba de un viaje al interior de La Rioja en el marco de una investigación que realizaba para conocer cómo ocurrieron los crímenes de sus dos colaboradores.
. El lugar había sido construido por los fieles y consta de una gruta, una cruz mayor y un salón al que siguen concurriendo cada año muchas personas para recordar a ambos sacerdotes, considerados “mártires” por la comunidad.
La presidenta de la comisión de la gruta, Olga Ayán de Rearte, informó que ayer por la mañana, en su habitual visita al sitio, comprobó que de la cruz y de la gruta habían sido sustraídas tres placas recordatorias de bronce dedicadas a los sacerdotes.
“Estamos muy preocupados, porque más allá del valor monetario, está el simbolismo y la devoción allí presente”, dijo Ayán de Rearte, quien agregó que “se trata de un lugar muy solitario que no puede ser cuidado porque no tenemos medios para hacerlo”, por eso “ahora tememos que en cualquier momento los mismos (delincuentes) u otros vuelvan y cometan más desmanes”.
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