LA ROSADA CRUZÓ QUEJAS DE LA CORTE POR LAS VACANTES
Alberto Iribarne admitió que las dos vacantes que desde hace varios meses hay en la Corte Suprema de Justicia “deben cubrirse en un plazo prudencial, pero lo esencial es analizar la idoneidad profesional, la solvencia moral de los candidatos, y esto no puede estar supeditado a un plazo perentorio”.
Sobre la queja de algunos miembros de la Corte, de que las vacantes complican su trabajo, pues para pronunciarse sobre un caso se requiere una mayoría de cinco votos sobre siete posibles, en vez de cinco sobre nueve, Iribarne relativizó esta circunstancia.
“El tema es que no logran reunir cinco voluntades que coincidan en las decisiones, y nada garantiza que si se incorporaran dos miembros más y si hubiera, por ejemplo, dos proyectos de fallo para resolver un determinado tema, no surja una tercera visión para esa misma decisión con la incorporación de los dos nuevos”, indicó.
Sostuvo que por esa razón “el otro punto de vista es trabajar más intensamente en lograr un acuerdo de cinco voluntades”.
Finalmente, dijo que la falta de un fallo de la Corte sobre la pesificiación “no es un tema de preocupación pero terminaría de dar certidumbre a todo el sistema que se ha ido consolidando con todas las normas”.
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