LA RURAL DE RECONQUISTA, A FAVOR DEL DIÁLOGO CON EL GOBIERNO
Con motivo de la suspensión de las exportaciones de carne que el gobierno nacional impuso por el término de 180 días y sobre la cual la Sociedad Rural ha emitido oportunamente su opinión, la entidad entiende que resulta preciso expresar objetivamente la visión sobre las causas y consecuencias de la medida con el sentido de proponer a las autoridades un canal de diálogo que apunte a solucionar los problemas que ocasionará la medida al país.
En ese sentido, sostiene que “los aumentos de precios de la hacienda en pie en el mercado de Liniers, ámbito donde sólo se comercializa hacienda con destino al consumo interno y no a la exportación, obedecen estrictamente a una variable de oferta y demanda del mercado, en el cual los productores no tienen incidencia alguna en la formación del precio. Son muchos los productores que participan en el mercado y es imposible que uno o algunos de ellos establezcan los precios de las distintas categorías de hacienda”.
Más adelante, la entidad manifiesta que “la realidad indica que hay una evidente presión por la demanda de carne -aumento del consumo interno por una mejora en los ingresos de la población- y un stock que no puede abastecer dicho requerimiento”.
También la Rural manifiesta que “ante la continua falta de oferta de hacienda en el mercado, nuestra entidad propuso un plan ganadero nacional que justamente apunte a incrementar el stock, para que de esta manera aumente la oferta y se estabilicen los precios. Estamos tan convencidos de esa necesidad que generamos en conjunto con el INTA un plan ganadero regional (Norsafé) que ya lleva casi dos años apuntando en dicho sentido”.
Demanda externa
La Sociedad Rural de Reconquista, advierte que “la demanda internacional de carnes está en continuo aumento y desde hace dos años el mercado local se encontraba fuertemente presionado por un aumento en la faena de hacienda con destino a la exportación. Esa situación del contexto externo, que también presiona sobre los precios, se hubiese amortiguado con una mayor producción y oferta en el mercado”.
Al respecto sostiene que con la sanción de la resolución 645, que limitó el peso de faena, la falta de hacienda en el mercado “se resintió sensiblemente”, dado que al prohibirse la matanza de animales livianos el mercado se quedó sin la oferta de terneros.
“Todas estas medidas, que indudablemente repercutieron sobre el precio de la hacienda se han tratado de reducir o morigerar a través del cierre de las exportaciones con el objetivo de que el mercado interno tenga más abastecimiento y bajen los precios”, señala la Rural.
“Más allá del relativo impacto de esta medida, el consumo interno prioriza la demanda por animales de menor peso que el destinado a la exportación, la cantidad que se exporta es sólo el 20% del total que se faena en el país, deben medirse las consecuencias que esta prohibición tiene para nuestro país”, alerta.
Los perjuicios
La entidad que agrupa a los productores norteña alerta sobre los que esta medida genera en el sector y enumera:
* Pérdida de mercados internacionales que seguramente aprovecharan otros países para posicionarse como proveedores de carne.
* Falta de credibilidad en el mercado mundial que seguramente actuarán como una restricción para recuperar mercados cuando decidamos nuevamente volver a exportar.
* Falta de ingresos de divisas al país por la pérdida de esas exportaciones.
* Pérdida de empleo en los frigoríficos exportadores, medidas que ya han comenzado y seguramente seguirán en aumento.
* Fondos inmovilizados en un Instituto de la carne, que se financiaba exclusivamente por los productores, que pierde absolutamente su sentido de existencia.
* Desaliento y seguramente reversión en la implementación de un sistema de trazabilidad para el ganado que era requerido por los mercados internacionales de mayor poder adquisitivo.
* Alto impacto en la provincia de Santa Fe por la cantidad de plantas exportadoras radicadas en la provincia, con el consiguiente desaliento de las inversiones y la segura falta de confiabilidad en futuros emprendimientos productivos e industriales en el sector.
* Pérdida en los productores que orientaron su explotación hacia el novillo pesado y que no encontrarán mercado interno para vender su producción a precios que cubran sus costos de engorde.
* Relajamiento de los controles sanitarios.
Preocupación.
Con el correr de los días la inquietud en los sectores vinculados al campo va en aumento porque la tensión con el gobierno nacional va en aumento y no se avizora ninguna salida al conflicto.
Como correlato de esta situación se advierte que esta medida “tendrá un alto impacto en la provincia de Santa Fe por la cantidad de plantas exportadoras radicadas en la provincia, con el consiguiente desaliento de las inversiones y la segura falta de confiabilidad en futuros emprendimientos productivos e industriales en el sector”.
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