LA RURAL FUE UN CAMPO DE MULTITUDES
De antemano se sabía que el convite iba a ser grande y que la lluvia de anteayer no acobardaría a nadie porque el campo volvió a Buenos Aires con tanta fuerza que pareció un alarde. Lo fue. Lo es aunque su gente no ande levantando polvaredas y más que ello prefiera guardar en el tinglado el orgullo bien cuidado, junto a los granos.
Los granos de una cosecha merecida y que engordarán vientres vacunos, los granos que viajarán de los silos a los barcos y que traerán al país casi el 50 por ciento de la recaudación de las exportaciones.
Y eso es lo que se refleja en este campo ciudadano al que le llaman predio; el que muestra una de las mejores genéticas del mundo en su pista de arena y reparte en su potrero de 14 hectáreas centenares de máquinas que desparraman el colorido de lo producido.
Ayer fue el primer sábado de la exposición ganadera y por eso la gente, amontonada, casi como la hacienda ante el embudo de la manga, apuraba la mañana frente a las puertas de entrada. Diga que allí adentro son madrugadores y que no iban a esperar mucho el agorero canto de un colorado emplumado ni el insistente balido de un carnero blanco para recibir a un Buenos Aires admirado.
No es poca cosa 86.000 visitantes en un solo día, aunque, no se diga, la Rural los esperaba. Los esperaba con una muestra que no se daba hace unos cuantos años: con todos los espacios vendidos, las toneladas de fierros hundiendo la gramilla y el trajinar de los cabañeros acicalando un multitudinario rodeo.
“Hace siete años que no veía tanta cantidad de animales y despliegue de maquinarias”, comentaba el productor Gastón Perkins (h.), también integrante del Centro Tradicionalista Martín Fierro (Jáuregui). Es que para los tradicionalistas esto es como revivir. Es una demostración de que las costumbres no son sólo culturales, también producen.
Y la gente de la ciudad produjo una invasión en Palermo para ver lo que viene desde el campo, el interior o los pueblos de campaña, como se solía decir. A pesar de las filas, fueron gratamente sorprendidos en los diversos stands, en donde también, como hace tiempo, no se veía tanta prolijidad, buen gusto, creatividad e inversión.
Basta nombrar algunos pocos para sorprenderse, como el del gran platero Pallarols, el de la talabartería Cardón o el del ingenio Ledesma, con el de la cabaña La Biznaga incluida.
Los que fueron a la Rural se sorprendieron con lo nuevo, como el salón frutihortícola en el que brillaban los productos pasando a manos de cocineros como el español Jean Coll. También, con lo de siempre, que es mucho: la pista central, ese escenario por el que pasaron y pasarán nuestros grandes campeones.
Uno de los primeros consagrados que llamaron la atención de las tribunas fue un ejemplar de la raza Arabe, el macho Hed Mequetrefe, un vistoso alazán que concluyó su paso por la arena acollarado por una florida y triunfal corona.
Ayer también fueron clasificados los pesados percherones, los musculados Cuarto de Milla y los atléticos Silla Argentino.
El público tuvo más al caer la tarde, cuando quince carruajes, precedidos por uno al que tiraban seis tordillos, mostraron parte del pasado de un país que, como dicen en el campo, también supo “andar en coche”.
Se trataba de americanas y sulkys, pero también pasaron un doble phaeton y un breack de chasse, arrastrados todos por caballos de distintas razas: percherones, criollos y hasta petisos.
Los lujosos carruajes generaron aplausos y generaron el reconocimiento de un público diverso que no sabe de resentimientos, que valora el esfuerzo.
Mientras tanto, algunos especialistas hablaban en las tribunas del debate que se viene y que se denominará nada menos que “El mito de la evasión en el campo”.
Este encuentro se realizará el lunes, cuando economistas y productores pongan a rodar esos viejos temas impositivos, la contribución del agro a la economía nacional y, por qué no, las remanidas y “odiosas” retenciones.
Ayer, en Palermo, frente a plaza Italia y junto al puente Pacífico, el campo volvió con lo suyo, no por lo suyo. Si siempre estuvo. Si está cuando hay que estar aunque el sol queme en el verano y la escarcha en el invierno. De allí el reconocimiento: 86.000 personas no es poca cosa como pa´echarse a dudar.
Palermo y sus grandes campeones
Comenzó la fiesta de los grandes campeones y el Arabe, Hed Mequetrefe, es uno de ellos. Mientras tanto, los bovinos esperan pacientemente su turno para ingresar en la arena de la pista central. Los plumíferos también ya tuvieron sus distinciones.
Charlas gauchas
En la Exposición Rural de Palermo, el suplemento Campo de LA NACION organiza el ciclo Rincón Gaucho. Destacadas personalidades reflexionarán sobre la historicidad del gaucho, el significado de la tradición y el valor de los versos y ritmos folklóricos. Los debates se realizarán mañana, el martes y el viernes a las 16.30 en la Sala 1C del Pabellón Blanco del predio de la Sociedad Rural, en Palermo.
Agenda
Hoy
09.00 Se realizará el concurso nacional de apero de uso tradicional, Centros Tradicionalistas y Caballos de Trabajo (Pista Central).
12.00 Entrega del premio Banderín de la Asociación Argentina de Angus en el restaurante Aberdeen Angus, a la cabaña de mejor actuación de sus reproductores de pedigree.
12.00 Homenaje de la Asociación Argentina de Angus a la Cabaña Charles de Guerrero, en su 125° aniversario.
14.00 Clasificación de Chinchillas, variedad Mutaciones.
14.00 Comienzo de las ventas de Equinos 1 Turno (Sala de Ventas).
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