LA RURAL RECLAMÓ LA MODIFICACIÓN DEL RÉGIMEN IMPOSITIVO
La Sociedad Rural de Santa Fe rechazó en forma categórica la posibilidad de que el gobierno provincial disponga un incremento del impuesto inmobiliario rural, reclamó que se modifique el actual régimen impositivo “que grava la titularidad del dominio de los inmuebles rurales” y que además “sancione un sistema impositivo equitativo, que disminuya la carga impositiva” actual.
También le sugirió que “procure la atención de las necesidades viales de los sectores agropecuarios, otorgando a éstos un efectivo control del destino de los fondos”.
Mediante un comunicado, la SR alertó que “ha trascendido que se está analizando la posibilidad” de incrementar el impuesto inmobiliario rural, argumentándose que ha transcurrido un tiempo prolongado sin que se haya producido ajuste alguno.
“Se incurre en un error. Si bien hace tiempo que se mantienen las valuaciones y alícuotas para la liquidación del impuesto inmobiliario rural, no es menos cierto que la carga impositiva que afecta al sector rural, en razón de la titularidad del dominio inmobiliario, se ha incrementado”, resaltó la entidad.
Añadió que “lo fue de manera indirecta por la creación de la imposición llamada tasa por hectárea rural, liquidada por las comunas rurales también en razón de la titularidad del dominio de los inmuebles rurales, de dudosa constitucionalidad, y cuya recaudación, que por ley de creación debería afectarse a la atención de los caminos rurales, reemplazando los desviados recursos provenientes del impuesto inmobiliario rural que tradicionalmente tenían ese destino, lamentablemente, es también desviada en la mayoría de los casos y afectada a la atención salarial de las burocracias y clientelismo político de las comunas rurales”.
Advertencia
La Sociedad Rural advirtió que “en manifiesta violación de lo dispuesto por la ley nacional 25.561 (pesificación), el importe de la tasa por hectárea se fija en litros de gasoil y su determinación numeraria al momento del pago se ajusta de manera permanente, conforme al incremento del precio del combustible. Se trata de la única carga impositiva que ha sufrido varios y elevados ajustes en razón del incremento del precio del producto al cual está referido”.
Destacó luego que “por esa razón, el sector rural es el que ha soportado y soporta el mayor y continuo incremento impositivo por la titularidad del dominio de los inmuebles rurales”.
También advirtió que lo recaudado por el Impuesto inmobiliario rural “no se destina a la atención de las necesidades del sector rural. Se le asigna otros destinos y, en mayor porcentaje se vuelca a la atención de los centros urbanos”, puntualizó.
Más adelante, aseveró que “lo recaudado (por ese impuesto) se ingresa sin destino y afectación a una cuenta y se suma a lo recaudado por el impuesto inmobiliario urbano. El total así obtenido se ingresa en un 50 por ciento a Rentas Generales y el 50 por ciento restante se distribuye entre los municipios en un ochenta por ciento en proporción a la emisión impositiva y en un 20 por ciento en proporción a la cantidad de habitantes”.
La distribución
Resaltó que “se advierte que con los porcentuales establecidos y los parámetros considerados para la distribución se beneficia a los centros urbanos, que son los que tienen una mayor emisión impositiva y una mayor cantidad de habitantes”.
Según la SR, “es de público conocimiento que en la mayoría e las comunas rurales lo percibido por ambos conceptos impositivos, participación de los impuestos inmobiliarios y tasa por hectárea, se afecta a la atención de las necesidades de las plantas urbanas cabeza de los distritos, de sus burocracias y clientelismo político, con notoria desatención de los caminos y restantes necesidades del sector rural”.
Disertará Melo
El próximo lunes, a las 19.30, en el Salón Colonial de la Sociedad Rural de Santa Fe, se desarrollará una charla a cargo del ingeniero Oscar Melo.
El temario será: manejo del rodeo de cría, cría intensiva, raza San Ignacio y agua para bebida en la producción de carne, aguas engordadoras y poco engordadoras, su manejo.
Graduado en la Facultad de Ciencias Agropecuarias, de la Universidad Católica de Córdoba, Melo ha actuado en varias cátedras de esa casa de estudios en lo relativo a forrajes, nutrición y producción animal.
En su extenso currículum, se destaca que es autor y coautor de numerosas publicaciones, evaluador externo en escuelas de posgrado de tesis de maestrías y director de tesis en el Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza.
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