LA SALA JUZGADORA ESPERA HOY A IBARRA
En una sesión demasiado larga para las pocas decisiones tomadas, la Sala Juzgadora de la Legislatura porteña -que sustancia el juicio político contra Aníbal Ibarra por mal desempeño con relación a la tragedia de Cromagnon- concedió ayer al suspendido jefe de gobierno la audiencia solicitada para fundamentar el pedido de recusación al diputado zamorista Gerardo Romagnoli y lo convocó a presentarse hoy.
Presididos por Julio Maier, también presidente del Tribunal Superior de Justicia, 14 de los 15 miembros de la sala se reunieron en la víspera para evaluar si admitían o no la recusación, qué prueba de la ofrecida por las partes aceptaban y cuándo comenzarían a escuchar a los testigos.
Sólo faltó a la reunión el socialista Norberto La Porta, recién operado por una dolencia de gravedad. Maier, que impuso un clima por momentos desopilante; el resto de los diputados, un grupo de familiares de las víctimas y la prensa llegaron puntuales al salón Eva Perón de la Legislatura.
Pero la puntualidad no sirvió de mucho, porque pronto el debate ingresó en un terreno plagado de desprolijidades del que resultó difícil salir. Y que, finalmente, derivó en el atraso de casi todas las definiciones, atentando contra el plazo disponible para dictar sentencia, que vence el 15 de marzo.
En primer lugar, Maier recordó verbalmente a los diputados la propuesta que les había remitido por escrito: aceptar casi todos los testigos, alguna prueba informativa y poca prueba documental. Además, privarse de la posibilidad de votar él para no alterar el quórum y las proporcionalidades necesarias para tomar tanto las decisiones intermedias como la decisión final sobre la destitución de Ibarra.
A los legisladores dejó, en cambio, toda consideración sobre la recusación de Romagnoli.
“Ustedes tienen todo el derecho a cambiar la propuesta”, allanó el camino Maier. Y, luego, introdujo el pedido de audiencia para informar las razones de la recusación planteado por la defensa de Ibarra, según dijo, “un par de horas” antes.
La presentación desarmó el orden establecido, ya que la sala no podía definir ninguna otra cuestión sin resolver si hacía lugar a esta solicitud previamente. Claro, sólo se admitiría o rechazaría la recusación luego de hacer lo mismo con el pedido de audiencia. A su vez, Romagnoli no podría intervenir en ninguna votación sin estar superada la cuestión de fondo.
El desconcierto fue total cuando Maier explicó que esperaba “la decisión por escrito”, que quedaría “en comunicación” con las autoridades legislativas para ordenar la citación a los testigos, que él no gobernaba “los procesos de la Legislatura” y que, por lo tanto, no lo retuvieran más tiempo.
Pese a que varios legisladores lo objetaron, el magistrado amagó con irse. El kirchnerista Helio Rebot agregó un nuevo planteo. “Tenemos que votar si Romagnoli puede o no votar hasta que no se decida su recusación”, sostuvo.
La ibarrista Laura Moresi planteó que el Código Procesal que viene aplicando la sala excluye al recusado de la votación y exige la realización de la audiencia solicitada. Por el contrario, Marcelo Meis (Recrear) juzgó como innecesaria la audiencia porque la defensa de Ibarra ya había argumentado por escrito y no creyó conveniente emplear el código.
Maier les insistió: “Yo no tengo que estar aquí para que ustedes intercambien opiniones”. Meis mocionó liberar a Maier, pero la radical Florencia Polimeni prácticamente rogó que se quedara. “Me da tranquilidad que usted esté aquí, porque es garantía de que actuamos correctamente”, dijo.
El kirchnerista Elvio Vitali fue más crítico: “Usted tiene que estar presente. Es un mandato constitucional, una carga pública”. Nadie lo pudo convencer de quedarse y Maier partió.
Un poco más ordenados, los diputados aprobaron habilitar a Romagnoli a votar hasta que quede definida su recusación y conceder a Ibarra, para las 16 de hoy, la audiencia solicitada .
La desprolijidad registrada -evaluaban anoche en el círculo íntimo del suspendido jefe de gobierno- probablemente favorezca la situación de Ibarra que, por oposición, aparecería como el actor más serio del juicio. Además, señalaron estar “nuevamente frente a un juicio sin reglas”.
Y recordaron que Ibarra aún no fue intimado a designar abogado defensor, por lo que difícilmente pueda cumplimentarse hoy la audiencia.
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