LA SALUD DE ROLÓN: CLAVE PARA LA DEFENSA DEL EX CORONEL
Dante Vella no quería que el tema trascienda en los medios. Pero el sábado a la tarde NOTIFE se comunicó con el ex abogado defensor del ex senador Jorge Massat y él mismo confirmó la versión. Un día antes había enviado un escrito al estudio Jurídico de los abogados Carlos López Lujan y Diego Alvarez Bognard, en Buenos Aires. El texto estaba firmado por el ex coronel Juan Orlando Rolón, uno de los 45 militares que figura en la lista del Juez Baltasar Garzón, con pedido de extradición. Vella quiere que el juez porteño Rodolfo Canicoba Corral envíe un exhorto a Santa Fe para que la causa se radique acá, ya que Rolón era el jefe militar del Area 212 del Comando del Segundo Cuerpo del Ejército en 1976. Además, el letrado confía en que la Corte Suprema de Justicia de marcha atrás con las declaraciones de inconstitucionalidad de la Leyes de Obediencia Debida y Punto Final, sancionados durante el gobierno de Raúl Alfonsín. “Por cierto, no hay que apresurarse porque los juicios de extradición pueden demorarse mucho tiempo”, manifestó en diálogo con la prensa.
La estrategia más fuerte que maneja la defensa se sostiene en el estado de salud del ex hombre fuerte de la inteligencia militar en Santa Fe durante los años de plomo. La presentación espontánea que se hizo en Buenos Aires en la mañana del lunes está acompañada por una serie de estudios cardiológicos firmados, según expresaron fuentes confiables, por el médico especialista Miguel Hominal y llevados a cabo en el Instituto del Diagnóstico santafesino. Rolón, además, adjuntó la historia clínica que posee el Hospital Militar, que constataría su delicado estado de salud.
El ex militar, de 78 años, hace un año que está afectado por una dolencia grave en su corazón, que se habría agravado en los últimos meses. Sobre ése punto trabaja la defensa, encabezada por Diego Alvarez Bognard (que se encontraba esquiando en el sur argentino) y el doctor Carlos López Luján.
La insistencia de los letrados que asesoran a los represores, se basa en que España no tiene competencia para juzgarlos y que cualquier intención de abrir un juicio fuera del país, caería por la aplicación de las leyes de territorialidad. Pero ahora la situación es distinta: el gobierno nacional derogó el decreto que impedía las extradiciones y la situación de paraguas jurídico de militares vinculados a la represión ilegal hace aguas.
Los abogados Juan Aberg Cobo y Florencio Varela subrayan que son imposibles las extradiciones porque está extinguida la acción penal, porque los hechos que se imputan son de exclusivo tratamiento de la justicia argentina y, sobre todo, porque se trata de “una cosa juzgada”. Entre los abogados existe una comunicación permanente, incluso (siempre según las fuentes consultadas) el escrito de negativa ante cualquier “atropello a las garantías” de los represores, saldría en consenso entre los bufetes de abogados con rumbo a la Audiencia Nacional Nº5 de Madrid.
Los amigos del Coronel retirado no están de acuerdo con el pedido de Dante Vella. Creen que si la causa llega al juzgado de Reynaldo Rodríguez se generaría una situación de stress en Rolón. “Orlando, es mejor que declares en Buenos Aires, vas un día, en total anonimato, te presentás y evitás el escrache que van a organizar en Santa Fe los organismos de Derechos Humanos”, le dijo un viejo amigo a Rolón, a lo que el militar con pedido de extradición respondió, “sí, es verdad, pero Dante (Vella) es el abogado que puso el Ejército. Yo coincido con ustedes, debo declarar en Buenos Aires”.
Según pudo consultar este medio, Rolón se encuentra tranquilo en su casa del barrio Siete Jefes. No atiende a los medios, pero sí a unos pocos amigos que le llevan permanentemente la información que circula sobre el caso. Uno de ellos es el ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Santa Fe, el abogado Víctor D’Andrea. El académico siempre fue un hombre muy cercano a Rolón, un defensor de la causa pro-militar. Había ocupado un cargo importante, como subsecretario de Justicia del Gobierno del Vicealmirante José Aníbal Desimoni (período 10/04/76 al 30/03/81)
D’Andrea no participa activamente de la defensa de Rolón, pero esta atento a los posibles vaivenes legales. Seguramente, ve con buenos ojos la cercanía que tiene el estudio jurídico porteño que asesora al ex coronel, con el abogado Florencio Varela, defensor de varios ex represores con pedido de extradición. Según cuentan sus allegados, el ex decano de la UCSF, tiene salpullido cada vez que le mencionan la palabra “Montoneros”.
EL CAZA ZURDOS
Otro de los que están bajo la lupa del juez español Garzón, el ex General Ramón Genaro Díaz Bessone ha intentado “organizar” la pelea contra la “embestida marxista” y habló con varios ex compañeros de armas. Fue durante años “el gremialista” del Círculo Militar. El que, por ejemplo, echó al ex General del Ejército Martín Balza, del Círculo, cansado de los gestos conciliadores con la sociedad civil del militar menemista.
La página web “desparecidos.org” describe al General Díaz Bessone: “Desde septiembre de 1975 hasta octubre de 1976, fue Comandante del II Cuerpo y, por lo tanto, Jefe de la Zona 2. Como Máximo responsable de la represión en esta jurisdicción, tuvo bajo su indelegable responsabilidad el accionar delictivo del personal de las distintas fuerzas militares y de seguridad. Fue también el responsable de los C.C.D que funcionaron en las siguientes dependencias oficiales: Batallón de Comunicaciones de Comando 121, D-2 (Departamento de Informaciones) de la Policía de Santa Fe en Rosario, Fábrica Militar de Armas Portátiles, Brigada de Investigaciones de Santa Fe, Comisaría 4º de Santa Fe, Guardia de Infantería Reforzada de Santa Fe, Regimiento 6 de Tiradores de Caballería Blindada, Campo Hípico de Goya, Delegación de la Policía Federal en Corrientes, Regimiento 9 de Infantería, D-2 de Policía de Misiones en Posadas, Alcaidía de Resistencia, Brigada de Investigaciones de Resistencia, Destacamento Capilla San Antonio y Regimiento 29 de Infantería de Monte. Fue procesado por las Cámaras Federales de Rosario y Paraná en la causa del II Cuerpo. Indultado por Carlos Menem en 1989”.
Pero lo que realmente traza un perfil más complejo de Díaz Bessone es su pensamiento en cuanto a la “Guerra contra la subversión”. Wayne Smith fue jefe de la Sección Política de la Embajada de los Estados Unidos, que llegó a la Argentina en 1.972 y se quedó hasta mayo del 77. Fue testigo del ascenso de Cámpora y su manoseo. El regreso de Perón y la caída de Isabel. Recuerda Smith que los Estados Unidos estaba interesado en conocer el pensamiento del General, que fue Ministro de Planeamiento del gobierno de facto de Jorge Rafael Videla. Bessone tenía una interna con el Ministro de Hacienda, Martínez de Hoz, por el control del Presupuesto nacional. Pero en la reunión, el ex jefe del II Cuerpo del Ejército en Rosario hasta 1976 se despachó con una extraña visión del rol de los militares argentinos. “estamos librando la Tercera Guerra Mundial contra el comunismo, nosotros (por los militares) pertenecemos a una cultura ‘griega’ (sic), con fuerte contenido cristiano…en cambio, la guerrilla sólo quiere instalar el marxismo, que es ateo”. Así, de un tirón, Diaz Bessone echaba por tierra sus antecedentes como militar inteligente, pergaminos que le había atribuido Videla para sumarlo a la guerra sucia que tenían dentro de la Junta Militar, principalmente con Massera.
Finalmente, el ex General de División y ex Jefe del Círculo Militar, dejó el Ministerio de Planeamiento y se puso al frente del reclamo “gremial – orgánico” de los hombres de armas. Sus allegados lo definen como “insoportable”. Sólo llama a Santa Fe para comunicarse con un amigo: Juan Orlando Rolón.
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