LA SEGURIDAD REAL FUE BURLADA POR UN PERIODISTA BRITÁNICO
El nuevo sirviente del Palacio de Buckingham se jactaba de andar en carruajes reales, de servir el té a la reina y de desplazarse libremente por la residencia regia. Desgraciadamente, un diario sensacionalista reveló que se trataba de un periodista infiltrado, que había sido contratado a pesar de haber mostrado referencias falsas.
.
La noticia sirvió para que uno de los mayores operativos de seguridad que recuerde la capital británica, dispuesto para garantizar la protección de George W. Bush, quedara sorpresivamente ridiculizado. Funcionarios del palacio, de la policía y del gobierno se reunieron ayer para investigar cómo había sido contratado el periodista Ryan Parry, del diario Daily Mirror, y como logró que le asignaran tareas que, según versiones, incluían servir chocolates en los aposentos de Bush y de su esposa, Laura.
.
“Si hubiese sido un terrorista dispuesto a asesinar a la reina o al presidente Bush podría haberlo hecho con absoluta facilidad”, comentó Parry. El palacio de Buckingham informó que consideraba la posibilidad de emprender acciones legales contra el diario. Con un despliegue de 15 páginas, el Daily Mirror publicó la noticia en coincidencia con el primer día completo de la visita oficial de Bush. El diario expresó que el hecho de que el periodista se hubiese infiltrado en el palacio había dejado al descubierto “una pasmosa incompetencia en el centro mismo de la mayor operación de seguridad realizada en Gran Bretaña”.
.
Bush fue informado sobre la falla en el dispositivo de protección durante la mañana. “Confiamos plenamente en la seguridad británica”, comentó la vocera de la Casa Blanca, Claire Buchan.
.
En tanto, una vocera del Palacio de Buckinham afirmó que se desarrollará una “profunda investigación” y que se habían adoptado “medidas adicionales respecto de sus actuales procedimientos de contratación de personal”.
.
El ministro del Interior, David Blunkett, que está a cargo de las cuestiones de control y seguridad, debió ir a la Cámara de los Comunes para formular una declaración de emergencia.
.
En el despliegue periodístico del Daily Mirror -con títulos como “Podría haber envenenado a la reina”- Parry señaló que se había presentado para un puesto ofrecido en el sitio del palacio en Internet sin mencionar su trabajo como periodista. Una búsqueda a través de Google sobre Ryan Parry revela referencias sobre un periodista con ese mismo nombre que el verano pasado consiguió un trabajo como guardaespaldas de los astros de tenis que competían en Wimbledon, valiéndose (una vez más) de referencias falsas.
.
Blunkett dijo que los funcionarios “están satisfechos de que tanto la seguridad como los controles de los registros criminales hayan sido realizados intensa y correctamente y de que ese individuo no representaba riesgo alguno”. Sin embargo, el ministro del Interior reconoció que el hecho de no haber controlado totalmente los antecedentes de Parry era “una falla que debe ser subsanada”.
.
El Daily Mirror ilustró la noticia con fotografías de Parry en el palacio y con instantáneas supuestamente tomadas por él de la suntuosa Belgian Suite (Suite Belga), donde se cree que se alojan el presidente norteamericano y su esposa; de la mesa de desayuno de la reina, completa con copos de maíz y un potaje de avena cocida con leche servidos en envases de plástico, y de los dormitorios que, según se dice, pertenecen a los príncipes Andrés y Eduardo.
.
Las preferencias de la realeza
.
El diario también publicó una fotografía del pequeño y espartano cuarto de Parry en el palacio, y detalles del salario de un sirviente (20.172 dólares por año, de los cuales se descuentan 15.854 dólares por gastos de subsistencia).
.
“Pronto me di cuenta de que la vida de sirviente no era lo mío”, escribió el propio Parry, que durante los dos meses en el puesto tuvo, desde adentro, acceso a ciertas preferencias reales: para el desayuno, a la reina le gustan más las tostadas con mermelada de bajas calorías, mientras que en la frutera de la princesa Anne “siempre tiene que haber una banana muy pasada y un kiwi maduro”.
.
Parry dijo que le habían entregado un pase de seguridad que le permitía desplazarse libremente por todos los sectores del palacio. Estaba en funciones cuando Bush y su esposa llegaron al Palacio de Buckingham, anteanoche, y conocía en detalle el itinerario del presidente norteamericano. Horas antes, según escribió, había servido chocolates, mentas, galletitas y frutas en todas las habitaciones del piso ocupado por el grupo de visitantes.
.
Según el Daily Mirror, Parry tenía hoy el encargo de servir el desayuno al secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, y a Condoleezza Rice, la consejera de seguridad nacional, pero dejó su puesto de trabajo a última hora del lunes.
.
En junio, la custodia de la familia real había sido revisada después de que un comediante disfrazado de Osama ben Laden se coló en el castillo de Windsor, en la fiesta de cumpleaños del príncipe William, que celebraba 21 años.
.
La seguridad en el Palacio de Buckingham ya se había reforzado en 1982, después de que un trastornado mental, Michael Fagan, trepó por una canaleta y pasó 10 minutos sentado en la cama de la reina, con un cenicero roto en la mano y hablando con ella antes de que llegaran los guardias.
.
En los últimos años, varias personas lograron sortear los muros o aterrizar en los techos de los palacios reales, pero la peor falla de la seguridad se registró en 1974, cuando un hombre armado, Ian Ball, trató de secuestrar a la princesa Anne, hija de la reina, cuando viajaba hacia el palacio con su primer esposo, Mark Phillips, en una limusina.
.
Ball obligó a que el vehículo se detuviera a punta de pistola. Anne y Phillips no resultaron heridos, pero su guardaespaldas fue herido de un disparo. Ball fue reducido y, posteriormente, enviado a un hospital para enfermos mentales.
Este contenido no está abierto a comentarios

